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miércoles, 16 de abril de 2014
¿Rabí Iehoshua estaba Casado?
PREGUNTA: ¿Qué tan probable es que Iehoshua Ha'Mashiaj, según la idiosincrasia y cultura de su época, haya sido casado y tuviera hijos? Si en algún momento se llegará a descubrir que Mashiaj fuera casado, ¿alteraría su misión? ¿Habría algún problema? Se encontró un manuscrito chiquito que data de muchos siglos atrás, por eso esta duda.
De antemano, todá por su respuesta.
RESPUESTA A CARGO DE RABÍ AVDIEL BEN OVED: Shalom.
Lo más natural en toda época y toda cultura es que el hombre se case y tenga descendencia. La razón por la que algunos judíos (muy pocos) no se casaban en la época del siglo I E.C. lo explico en:
Toldot Iehoshua Pereq 5 (Mt. 2:16-23)
Según mi opinión basada en los Escritos de los Primeros Discípulos, es que Iehoshua no se casó, tomando como prioridad su misión. Esto por supuesto debe de comprenderse dentro de un marco histórico y no religioso.
La misión del Mashiaj no se altera por tener un estado casado o soltero. La cuestión del manuscrito es similar a los otros manuscritos Gnósticos aún más antiguos.
Se debe entender que, con el paso del tiempo, surgieron un sinnúmero de grupos de diferentes tendencias: los Gnósticos, los Católicos, los Cristianos, etc. Cada uno decía tener la verdadera percepción sobre el Mashiaj.
Tomo como ejemplo el Movimiento Breslov, muy activo en Israel en estos días. Hace solo aproximadamente 200 años que el líder, Najman de Breslov, murió. Hoy, los discípulos, de los discípulos, de los discípulos originales no se tratan con los nuevos grupos de Breslov que han surgido. Hoy, algunos dicen que Najman es el Mashiaj, y otros dicen que otro de los líderes ("Saba Israel") era la encarnación de Najman.
Como puede notar, una serie de desvirtuaciones, diferentes tendencias en cuestión de 200 años. Ahora, imagínese la situación con Iehoshua de Natzrat, un personaje con mucho más impacto que Najman, cómo su persona habrá sido tergiversada con el paso del tiempo.
(Extraído del grupo Tenuat haNatzratim en Facebook)
viernes, 11 de octubre de 2013
¿Tenemos los Hombres Poder para Perdonar Pecados?
¿Tenemos los hombres poder para perdonar pecados?
(Respuesta a cargo de Morenu Avdiel Ben Oved)
Muy interesante el tema en cuestión, es un tema que ha sido mal comprendido de inicio por el Catolicismo, cuyos Curas creen que tienen la potestad de otorgar "absolución".
En síntesis, lo que el Mashiaj enseña es que hay personas cuyos pecados solo puede perdonar el Creador, y hay seres humanos que por influencia divina pueden percibir, decir y declarar, cuando estos pecadores han sido perdonados por el Creador, no que el ser humano pueda perdonar los pecados que solo Hashem puede perdonar.
Para esclarecer el tema veamos el evento registrado en Toldot Iehoshua Cap. 37:
"…Le trajeron un enfermo de encogimiento tirado en su cama. Iehoshúa vio la Emuná que ellos tenían de tal manera que dijo al enfermo: Ten valor hijo mío. Es por la Emuná en el Poderoso que han sido perdonadas tus iniquidades. Pero una parte de los Jajamím decía en sus corazones: Este blasfema. Iehoshúa vio sus pensamientos y les dijo: ¿Por qué piensan mal en sus corazones? ¿Qué es más fácil de decir, tus iniquidades son perdonadas, o levántate y camina? Solamente para anunciarles que el ser humano puede en la tierra perdonar iniquidades -entonces dijo al enfermo-: Levántate, toma tu cama y camina. Entonces se levantó y se fue a su casa. Vieron las compañías y temieron grandemente, y alabaron al Poderoso que da poder (lit. capacidad) a los hombres para hacer de igual manera."
Comentario:
1- El contexto evidencia que la enfermedad era consecuencia de iniquidad.
2- La Clave: "Es por la Emuná en el Poderoso que han sido perdonadas tus iniquidades". Iehoshua percibió la actitud de emuná en el pecador como una evidencia de haber sido perdonado por el Eterno - no por Iehoshua. Note que el término "perdón", en hebreo no es S'LIJA, sino M'JILA, esto no es solo perdón, sino absolver o la cancelación de una deuda.
3- Iehoshua no dijo 'Yo te perdono/absuelvo', sino que declaró/dijo: "han sido perdonadas tus iniquidades" -en base a su percepción de la Emuná del pecador- .
4- El texto dice: "¿Qué es más fácil de DECIR?", y así se enfatiza que lo que Iehoshua ha hecho de "decir" o "declarar", no que él ha sido quien ha perdonado al pecador, sino que él ha sido quien ha percibido un perdón del cielo y consecuentemente ha "dicho" han sido perdonadas tus iniquidades. El texto sigue diciendo: "entonces dijo al enfermo", quedando claro una vez más que lo que ha hecho Iehoshua es "decir", no perdonar o absolver.
5- El texto finaliza haciendo énfasis en que no solo Iehoshua tiene la capacidad de percibir "perdón del cielo", sino que alabaron al Poderoso que da poder (lit. capacidad) a los hombres.
En el libro "Juan" sección 20.22-23, también apreciamos el mismo contexto:
"22 Después de decir esto, sopló sobre ellos [los talmidim] y les dijo: Recibid Ruaj HaQodesh. 23 A quienes perdonéis las iniquidades, les son perdonados; a quienes les retengáis, les son retenidos".
Vemos que la capacidad o potestad radica en la influencia divina (Ruaj haQodesh), que le da al ser humano una percepción elevada de la realidad.
- Ejemplo en la Torá:
Un ejemplo similar lo encontramos en Bereshit 41:9-13, como aparentemente es Iosef quien establece al copero en su puesto oficial y ahora al panadero, cuando en realidad sabemos que fue el Faraon mientras que Iosef solamente fue quien "Declaró" la verdad en base a la percepción que tenia Iosef de la realidad
"9 Entonces el jefe de los coperos habló a Faraón, diciendo: Quisiera hablar hoy de mis faltas. 10 Cuando Faraón se enojó con sus siervos y me puso bajo custodia en la casa del capitán de la guardia, a mí y al jefe de los panaderos, 11 él y yo tuvimos un sueño en una misma noche; cada uno de nosotros soñó según la interpretación de su propio sueño. 12 Y estaba allí con nosotros un joven hebreo, un siervo del capitán de la guardia; y se los contamos, y él nos interpretó los sueños. A cada uno interpretó su sueño. 13 Y aconteció que tal como nos lo había interpretado, así sucedió; [AQUI ESTA LA CLAVE]: a mí me restableció en mi puesto, pero al otro lo ahorcó".
Según el texto, literalmente fue Iosef quien 'estableció al copero y ahorcó al panadero', pero obviamente lo único que hizo Iosef es decir la sentencia divina que ya estaba establecida.
Saludos afectuosos.
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sábado, 13 de julio de 2013
Matrimonio antes de la Teshuvá
PREGUNTA: Tengo una duda: Cuando una pareja se casa, y al pasar el tiempo llegan al conocimiento de la Torah y del verdadero Mashiaj, ¿ese matrimonio que se realizó, delante de un padre católico e ídolos, es válido ante el Señor o es nulo, en el momento que se conocen las escrituras?
RESPUESTA A CARGO DEL MORÉ BINIAMIN ORTIZ: El concepto del matrimonio en la cultura hebrea no es una ceremonia, es una vida entera, un compromiso.
Según nuestra tradición, existen 3 formas por la cual se podía considerar casados a una pareja:
1ª Mediante el encuentro íntimo.
2ª Entregando una moneda de cierto valor establecido por la comunidad (que más tarde pasó a ser el anillo).
y 3ª La Ketuva (el contrato matrimonial).
Según nuestra tradición, no necesariamente tienen que estar las 3 presentes para ser legalmente esposos; con cualquiera de las 3, ya se considera un matrimonio en Israel y delante de HaShem.
Si el matrimonio se aleja de cualquier práctica pagana, eso no quiere decir que el matrimonio ya no es válido, ¿pues acaso fueron los ídolos quienes se casaron? Por supuesto que no, el amor y compromiso que se juraron es un matrimonio. De esta manera, también hay que comprender que, aunque no exista una ceremonia nupcial, eso no quiere decir que la pareja vive en "adulterio"; eso es una idea errada, y por lo general cristiana. La pareja es un matrimonio con las mismas obligaciones y bendiciones del cielo.
Shalom.
(Extraído del grupo Cultura Hebrea en Facebook).
RESPUESTA A CARGO DEL MORÉ BINIAMIN ORTIZ: El concepto del matrimonio en la cultura hebrea no es una ceremonia, es una vida entera, un compromiso.
Según nuestra tradición, existen 3 formas por la cual se podía considerar casados a una pareja:
1ª Mediante el encuentro íntimo.
2ª Entregando una moneda de cierto valor establecido por la comunidad (que más tarde pasó a ser el anillo).
y 3ª La Ketuva (el contrato matrimonial).
Según nuestra tradición, no necesariamente tienen que estar las 3 presentes para ser legalmente esposos; con cualquiera de las 3, ya se considera un matrimonio en Israel y delante de HaShem.
Si el matrimonio se aleja de cualquier práctica pagana, eso no quiere decir que el matrimonio ya no es válido, ¿pues acaso fueron los ídolos quienes se casaron? Por supuesto que no, el amor y compromiso que se juraron es un matrimonio. De esta manera, también hay que comprender que, aunque no exista una ceremonia nupcial, eso no quiere decir que la pareja vive en "adulterio"; eso es una idea errada, y por lo general cristiana. La pareja es un matrimonio con las mismas obligaciones y bendiciones del cielo.
Shalom.
(Extraído del grupo Cultura Hebrea en Facebook).
miércoles, 6 de marzo de 2013
El Término "Judíos" en los Escritos de los Primeros Discípulos
por Avdiel Ben Oved
CONTENIDO:
-Introducción
-El término ‘Judíos’
-El uso del término ’Judíos’ en la 3ra persona del plural
-La Fiesta de los ‘Judíos’
-Conclusión
Introducción
El término ‘Iehudim’, o en griego Ioudaioi, traducido al español como Judíos’, en los Escritos de los Primeros Discípulos de Iehoshua de Natzrat es usualmente percibido por los lectores críticos de tendencia religiosa como un término aplicado a ‘los opositores de Iehoshua’. Particularmente en el libro que comúnmente llaman “el libro de Juan”, donde el término ‘Judíos’ aparece muchas veces, el mismo es percibido como un libro antijudío, inclusive antisemita, por estos lectores con prejuicios religiosos que leen estos documentos de forma anacrónica, bajo un contexto religioso JUDIO VS CRISTIANO que nunca conocieron los autores de estos documentos. Como si el autor era un Cristiano de la época de la inquisición que defendía el Cristianismo ante el Judaísmo, algo totalmente anacrónico.
Los autores de dichos documentos eran Iehudim del siglo I, no cristianos, y obviamente ellos no conocieron los enfrentamientos religiosos posteriores entre Cristianos y Judíos. Ellos no conocieron el uso despectivo del término “Judíos” que usaron los Inquisidores, o Hitler, iemaj shmo, de hecho el propio Iehoshua es llamado en los textos “Judío” e inclusive se documentó que el mismo Iehoshua dijo que la Ieshuá, la Restauración, “viene de los Judíos”; de manera que es imposible que el término “Judíos” en estos documentos sea usado de forma despectiva como nos quieren hacer ver los comentaristas de tendencia religiosa.
Lo que pretendo con este breve escrito es que veamos estos textos desde una perspectiva histórica la cual nos mostrara una realidad totalmente diferente a la perspectiva religiosa, y bajo esta perspectiva histórica podremos percibir el término “Judíos” en su contexto del siglo I.
El término ‘Judíos’
Para comenzar debemos saber que el término ‘Iehudim’ (Judíos) en el siglo I era usado en sentido étnico no religioso, y solamente como equivalente de los ‘Hijos de Israel’ que permanecieron en el Reino de Judá, o también los ‘Residentes de Judea’.
El término “Judíos” tiene un significado en dependencia del contexto en que se use. En tiempos de la formación de las tribus de Israel, los Judíos (Iehudim) eran los descendientes a la Tribu de Judá (Iehudá). Seguido a la muerte del Rey Shlomó (Salomón), el pueblo de Israel se divide en dos reinos, uno de ellos llevo el nombre de la tribu de Iehudá, de manera que para dicha época quien residía en el Reino de Judá (Iehudá) podría ser identificado como Judío aunque este no fuese descendiente de la Tribu de Judá. En los días de Ezra, cuando los Judíos regresaron del Exilio Babilónico, estos residieron en una región de Israel llamada Iehud o Iehuda (Judea), por ende para esta época el término Judío hacia referencia a los residentes en Judea. Aun cuando habían regresado personas de otras tribus, todos ellos eran identificados con el término Judíos. Con el transcurrir del tiempo hubo una distinción entre los Judíos que residían en Iehud (Judea) y los Judíos que residían en Galil (Galilea), aunque ambos eran Judíos, los de Galilea eran llamados Galileos mientras que los de Judea eran llamados Judíos (Iehudim).
En el siglo 1ro, los Iehudim, pueden ser identificados en dos formas:
1) - Los Descendientes del Reino de Judá juntamente con algunos del reino de Israel que regresaron y se unieron al resto del pueblo, ó 2) - Los Residentes de la Región Judea a diferencia de los Judíos Galileos.
Lo mas interesante en resaltar es que el término Judío es usado solo en una connotación étnica no religiosa, o sea refiriéndose a un pueblo, al pueblo de Israel, no a los Judíos en oposición a los Cristianos o Musulmanes, estos conceptos existían en aquella época.
En el caso de los escritos de Shaul donde él usa el término “Judío” en contraste al término “Griego”, tampoco lo usa en un sentido religioso, pues no existía. Para esta época ya la cultura Griega se había hecho popular -por esfuerzos de Alexander el Grande- y por ende las personas que adoptaran la cultura Griega eran definidos por los Judíos como “Griegos”, no porque fueran étnicamente Griegos, sino porque practicaban la vida de la Etnia Griega, del pueblo Griego.
Ahora veamos algunos ejemplos donde claramente el término “Judíos” es sinónimo de “Israelitas”.
En el libro de Esdras (libro escrito por un Judío) dice en el cap. 6. Verso 14: “Y los ancianos de los Judíos tuvieron éxito en la edificación según la profecía del profeta Jagai y de Zekharya”.
Pero dos versos más adelante dice: “Y los hijos de Israel, los sacerdotes, los levitas y los demás desterrados, celebraron con júbilo la dedicación de esta casa del Eterno” (Esdras 6.16)
Vemos claramente que no hay distinción entre los términos, “los Judíos” y “los Hijos de Israel”.
Miremos el texto de Nejemya, otro libro escrito por un judío, en el cap 1.1
“Las palabras de Nejemya, hijo de Jakhalya . Aconteció que en el mes de Kislev, en el año veinte, estando yo en la fortaleza de Susa, vino Hananí, uno de mis hermanos, con algunos hombres de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado”.
Luego el verso 6 dice: “estén atentos tus oídos y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo… por los hijos de Israel tus siervos, confesando los pecados que los hijos de Israel hemos cometido contra ti”.
De forma similar sucede en el libro erróneamente llamado “Libro de Juan”, donde Iehoshua es llamado “Judío”, y sin embargo en el cap. 1.47 dice que cuando Iehoshua vio a Natanel no le dijo ‘un Judío VERDADERO’, sino que lo llamo: ‘UN ISRAELITA VERDADERO’.
De esta manera hemos confirmado que para dicha época, en documentos que narran historia de la época, no existía distinción entre los términos ‘Iehudim’ e ‘Hijos de Israel’. Ambos términos son usados en sentido étnico, o sea para definir a la gente de pueblo, no a los adherentes de una religión. Obviamente la única diferencia que pudiera existir entre los términos ‘Iehudim’ e ‘Hijos de Israel’ era cuando se hablara de épocas anteriores donde sería anacrónico usar el término ‘Judío’, como por ejemplo referirse a Moshe como “Judío”.
Ahora, veamos unos ejemplos donde el término ‘Iehudim’ se refiere a los residentes de Judea.
El Libro del Testimonio del Discípulo Amado, Cap. 7.1 dice que Iehoshua andaba por Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos procuraban matarle.
De manera similar ocurre en II Reyes 16.6 donde dice que Rezin, el rey de Siria se unió con el Rey del Reino de Israel para luchar contra el Reino de Juda, y finalmente, nos dice el texto que Rezín expulsó a los Judíos de Elat, es decir a “los Residentes del Reino de Juda” que vivían en Elat.
O sea que el término Iehudim además de ser un sinónimo de ‘Israelitas’ en sentido étnico, también se usa para referirse a los descendientes del Reino de Judá, o también para referirse a los residentes de Judea.
El uso del término ‘Judíos’ en la 3ra persona del plural
Cuando lectores de tendencias religiosas leen que en los escritos de los primeros discípulos se usa el término Iehudim en la tercera persona del plural suelen interpretar que esto se debe a que el autor no se identifica con los Iehudim, y por esta razón los menciona en 3ra persona… como por ejemplo “los Judíos dijeron” o “los Judíos enviaron”. Inclusive existe una teoría la cual plantea que estos escritos fueron realizados en una época donde los discípulos de Iehoshua ya habían sido expulsados de las sinagogas y por ende se refieren a los Judíos en 3ra persona, como si el autor no fuera judío.
Voy a citar un texto y luego dire quien es el autor.
“Los oficiales no sabían adónde yo había ido ni qué había hecho, ni tampoco se lo había hecho saber todavía a los judíos y sacerdotes”
En base a la percepción que cuando el término “los judíos” se usa en la 3ra persona del plural significa que el autor no se identifica como judío, tendríamos también que decir que el autor de este texto tampoco se identifica como judío.
Sin embargo el autor del texto es nada mas y nada menos que de Nejemya, el Gobernador judío de Judea, y la cita es del libro de Nejemya 2.16. La repito: “Los oficiales no sabían adónde yo había ido ni qué había hecho, ni tampoco se lo había hecho saber todavía a los judíos y sacerdotes”.
Seguro estoy que ahora, sabiendo quien es el autor, nadie pensaría que usó el término “Judíos” en forma despectiva, o que él mismo no se identificaba como judío. Sin embargo si yo leyera por ejemplo la cita del libro erróneamente llamado Juan. Cap. 1.19 que dice: “cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas de Jerusalén a preguntarle: ¿Quién eres tú?” Lo mas probable es que el lector piense que los Judíos mencionados aquí eran los enemigos y que el autor no se identifica con ellos.
¿Por que sucede esto en la mente del lector?
Esto sucede debido a 2000 años de prejuicios, de polémicas judío versus cristiano. 2000 años de estar oyendo que “Jesús es el fundador del cristianismo” en oposición al Judaísmo, y obviamente cuando una persona lee estos documentos con toda información en su subconsciente e ignorando la realidad histórica, por supuesto que percibirá a los Judíos como los enemigos del autor. Pero la realidad es que los Judíos en el texto son los mismos Judíos que se mencionan en el texto de Nejemya, o sea el texto se está refiriendo a los Israelitas, a un grupo étnico que para la época se llamaban Judíos.
¿Pero por qué ambos autores se refiere a ellos en 3ra persona, si ellos mismos son Judios? Es la forma en que se narra en los libros, nada tiene que ver con que si el autor sea judío o no, como vimos claramente, Nejemya, el gobernador Judío se refiere a los Judíos en 3ra persona, y esto no significa que el mismo no sea Judío.
Pero leamos mas.
Miremos lo que dice Nejemya 5.1 “Entonces fue grande el clamor del pueblo y de sus mujeres contra sus hermanos los judíos”.
Lo interesante de esta cita es que el pueblo y las mujeres mencionadas son también Judíos, y todos ellos son descritos en 3ra persona, aun así estoy seguro que a nadie se le ocurriría pensar que Nejemya estaba hablando mal de los Judíos o que el no se consideraba Judío.
Pero si esta oración se encontrara en algunos de los escritos de los Discípulos de Iehoshua, estoy seguro que los lectores ya prejuiciados dirían que el autor no es judío y tacharían el texto de Antijudío.
Nejemya 5.8 sigue usando el término Judíos en 3ra persona: dice así:
“les dije: Nosotros rescatamos a nuestros hermanos judíos que habían sido vendidos a los gentiles”.
Luego el verso 17 dice: “Había a mi mesa 150 Judíos y oficiales, sin contar los que vinieron a nosotros de las naciones que nos rodeaban”.
Pero esto no es todo, en el libro de Jeremias 32.12 dice:
“y entregué la escritura a Barukh, hijo de Neriya… en presencia de todos los Judíos que se encontraban en el patio de la guardia”.
¿Acaso Nehemias o Jeremias no eran Judíos porque se refirieron a los Judíos en 3ra persona?
Seguro que nadie se hace esta pregunta, pero cada vez que el término “los Judíos” se usa en los escritos de los primeros discípulos muchos se hacen la pregunta.
¿Por que? Repito, porque existen 2000 años de prejuicios religiosos. En el Tanaj, o lo que la gente comúnmente llama ‘la Biblia Hebrea’, todos los profetas dicen palabras fuertes a Israel, no hay un profeta que no mencione los errores de Israel, pero seguro que ningún lector pensaría que el profeta era antijudío o antisemita. Sin embargo cualquier palabra de Iehoshua de reprensión a su pueblo Israel es tachada de antijudía o antisemita.
Sigamos viendo mas ejemplos:
Ester 8.16 dice: Para los judíos fue día de luz y alegría, de gozo y gloria.
Daniel 3.8 dice: algunos caldeos se presentaron y acusaron a los judíos.
Pregunto: ¿Acaso los autores de Ester o Daniel no eran Judíos? Y por que en lugar de decir “para nosotros los judíos fue un día de luz y alegría”, dicen “para los Judíos”, en 3ra persona?
Obviamente porque estamos frente a una narración. Donde el autor se esta refiriendo a los Judíos en un contexto étnico, en un sentido de pueblo, nada tiene esto que ver con que si el autor no era Judío o no.
Jeremias 40.12 dice: Entonces todos los judíos regresaron de todos los lugares adonde habían sido dispersados.
Se vuelve a mencionar “los Judíos” en 3ra persona. ¿Que diferencia existe entre estas palabras de Jeremias y lo que dice por ejemplo en el libro comúnmente conocido como Mateo, donde al final dice que la cuestión de la resurrección de Iehoshua es un secreto entre los Judíos hasta el día de hoy. No hay ninguna diferencia.
Porque en este texto los lectores religiosos entienden a “los Judíos” como los opositores a “Iehoshua” y sin embargo no entienden a “los Judíos” en el libro de Jeremias como los “opositores” de Jeremias.
Simplemente prejuicios religiosos, para estos lectores Iehoshua y sus discípulos no son Judíos….. Mas sin embargo Jeremias, Nejemya, Esdras o Daniel, sí eran Judíos aunque en sus libros se hable de los Judíos en 3ra persona.
La fiesta de los Judíos.
Otra de las frases que son entendidas con una mente prejuiciada es “La Fiesta de los Judíos”, frase usada en el libro comúnmente conocido como Juan. No por la palabra ‘Fiesta’, sino por la frase “de los Judíos”, o sea el lector prejuiciado piensa que dicha frase fue usada para distinguir lo que es “DE Los Judíos” de lo que “DE Los cristianos“, como si el autor estuviese diciendo “esta fiesta es de los Judíos, no es nuestra”, lo cual como obviamente sabemos no solamente es Anacrónico, pues en esa época no existían los cristianos, sino que además es absurdo pues el autor mismo se describe como Judío Observante y lo que hace en el texto no es criticar las Fiestas, sino todo lo contrario, las eleva explicando el significado de las Fiestas según fueron percibidas por el Rabino Iehoshua.
Otra deducción errónea a la que llegan los lectores religiosos es que el autor uso la frase “De los Judíos” porque dedicó su libro a los gentiles, y por ende si el autor es Judío es normal que se refiera a las convocaciones como “De los Judíos”.
Aunque esta deducción es un tanto menos negativa que la anterior, sigue el mismo patrón del prejuicio como las deducciones anteriores. ¿De donde se deduce que el libro comúnmente conocido como Juan, fue escrito para los gentiles?
El libro dice todo lo contrario: Dice en sus últimos renglones (20.31) que el libro fue escrito para que se sepa que Iehoshua es el Mashiaj. Yo pregunto: ¿A quien le interesa saber quien es el Mashiaj sino es a los Judíos y por extensión a los Guerim o Gentiles temerosos del Eterno que viven dentro de los Principios de la Tora. Estos Gentiles Temerosos del Eterno que visitan las Sinagogas para el estudio y forman parte de las comunidades Judías no son ignorantes, conocen las Convocaciones mencionadas en la Tora, no les hace falta que para explicarles alguien se refieran a ellas como “Las Fiestas de Los Judíos”.
Entonces: ¿Por que el autor usa el término “Fiesta DE LOS Judíos”?
Quizás lo que muchos lectores no han notado es que las fiestas que el autor llama “de los Judíos” son las 3 Fiestas de peregrinaje a Jerusalén, en Judea. Es decir, Pesaj, Shavuot y Sukot. Sin embargo cuando el autor habla de Januka NO dice LA FIESTA DE LOS Judíos, sino que dice el texto: "En esos días se celebraba en Jerusalén la fiesta de Januka" (10.22)
O sea que aunque se estaba celebrando en Jerusalén, en Judea, el autor no la describe como “de los Judíos” como lo hizo con son las 3 Fiestas de peregrinaje a Judea.
¿Que significa esto? ¿Como podemos entender la frase “Fiesta DE LOS Judíos”?
1- Es muy probable que para la época del siglo I, donde Jerusalén y el Templo se encontraban en el territorio llamado JUDEA, dichas 3 fiestas era identificadas como “la Fiesta de los de Judea”.
2- También es muy probable que la frase “Fiesta DE LOS Judíos” se deba simplemente a que el autor siendo Judío, se refiera a sus fiestas como “las fiestas de los Judíos”, algo que inclusive hoy es muy común oír dentro de nosotros mismos. El hecho de que un Judío use frases como “ las fiestas de Judíos” o “las fiestas Judías” no implica que no sea Judío.
Notemos este ejemplo en el libro de Ester 9.19, dice:
“los judíos… que habitan en las ciudades abiertas, proclaman el día catorce del mes de Adar día festivo”, implicando así el texto en otras palabras que Purim es una Fiesta de los Judíos, y obviamente el libro de Ester es un libro escrito por un Judío para los Judíos, en ningún momento las frases “día festivo“ “de los Judíos“ implica que el autor no fuese Judío.
¿Cuál sería la diferencia entre las frases “la fiesta de los Israelitas” y “la fiesta de los Judíos”? La diferencia sería el término “Judíos” y los prejuicios que existen detrás de él, cuando en un contexto religioso alguien escucha el término “Israelitas”, la gente piensa en la salida de Egipto o en la conquista de la tierra de Canaán, pero cuando escucha “Judíos” piensa en las Cruzadas, la Inquisición, o en el Holocausto, es muy difícil que un religioso piense en los Judíos del reino de Judá, o los Judíos de los días de Esdras, o del siglo I y los conecte con los mismos Judíos en las Cruzadas o el Holocausto.
Acaso en la Tora no dice repetidas veces: “Moshe hablo a los Israelitas…”, y también dicen en Jueces (8.22) “Y los israelitas dijeron a Gedeon…”. Seguro que nadie se le ocurriría pensar que Moshe o Gedeon no eran israelitas, aunque el texto diga que ellos hablaron con los Israelitas. O cuando la Tora nos narra como los israelitas murmuraron contra Moshe, como los Israelitas pecaron repetidas veces en el desierto, a nadie se le ocurriría acusar a Moshe de antiisraelita o antisemita, de hecho en todo el Tanaj, los profetas dicen palabras Fuertes contra Israel, contra los Judíos del Reino de Juda, como también contra los Israelitas del Reino de Israel, obviamente a nadie se le ocurriría pensar que el Tanaj es antisemita, sería absurdo.
Conclusión
¿Qué podemos concluir de todo esto?
Primeramente, que el término ‘Judío’ en los Escritos de los Primeros Discípulos es un equivalente a Israelita o ‘de Judea’ (en contrastes a Galileo), y el autor lo usa en un contexto étnico no religioso.
En Segundo lugar, aprendemos que la teoría que plantea que en los Escritos de los Discípulos existe Antijudaísmo o antisemitismo es totalmente Falsa, solo es el producto de prejuicios religiosos, de 2000 años de conflictos entre dos religiones que los autores de estos documentos no conocieron.
En tercer lugar, aprendemos que existen textos en el Tanaj donde se usa el término “los Judíos” en la 3ra persona del plural, y esto no significa que los autores no fuesen Judíos, sino que lo que significa es que estamos ante una narración de sucesos históricos, sin importar si el autor sea judío o no.
En cuarto lugar, aprendemos que toda esta percepción negativa se debe a un subconsciente lleno de prejuicios que tenemos. Debido a que la institución Católica que tanto daño nos ha hecho también estudiaron estos documentos nosotros solemos identificar a los autores como Católicos o Cristianos, pero esa NO es la realidad.
La realidad es que todos los autores de estos escritos fueron Judíos observantes que describieron a Iehoshua no solo como Judío, sino como el Judío mas ejemplar de todos, el cual declaro que la Liberación viene de los Judíos, NO que vendrá, o que vino, sino que VIENE en tiempo presente constante, de manera que cuando leamos estos documentos no tengamos en nuestra mente como los demás perciben el término Judío, sino tengamos en nuestra mente lo que nosotros decimos del término Judío, lo que Iehoshua dijo de los Judíos. De nosotros viene la Liberación.
Pero aceptemos juntamente, que también somos nosotros -llamémonos Hebreos, Israelitas, o Judíos- somos los que desobedecimos a Moshe en el desierto y matamos a los profetas, ¿acaso no fuimos nosotros los que cometimos esos errores? Claro que sí fuimos nosotros, y esa es parte de nuestra historia, de manera que cuando en algún libro NUESTRO, escrito por uno de los NUESTROS nos digan estas verdades no lo tachemos de antijudío o antisemita.
Analicemos y estudiemos estos textos en su contexto verdadero y no en un contexto religioso que no tienen.
FUENTE: www.natzratim.com
jueves, 17 de mayo de 2012
lunes, 19 de diciembre de 2011
Funciones en las Comunidades del Siglo I
Servicios y funciones en las comunidades de Iehoshua el Mashiaj
Avdiel Ben Oved
Dedicado a Jananya Ben Iehoshafat, que el Todopoderoso le otorgue a él y su esposa la bendición de ver a sus hijos crecer con plena salud y bienestar, con el objetivo de que caminen por la senda de los justos y rectos, y que sus nombres sean nombrados en Israel como luminarias. Ken iehi ratzon, amen.
Contenido:
1. SH’LUJÍM (Emisarios), N’VIÍM (Profetas) y M’VASRÍM (Publicadores de buenas nuevas)
A) Sh’lujím.
B) N’viím.
C) M’vasrím.
2. Z’QENÍM (Ancianos)
A) Z’qením.
B) Los Z’qením son, entre otras funciones, los M’lamdím (Maestros) de las comunidades.
C) No tenemos otro Rav aparte de Rabenu Iehoshua el Mashiaj (אין לנו רב אלא רבינו יהושע המשיח).
D) ¿Quiénes son los P’qidím (‘Obispos’) y los Roím (Pastores)?
3. M’SHARTÍM (Asistentes)
4. TALMIDIM (Discípulos)
Dentro de las comunidades de Iehoshua el Mashiaj, el liderazgo siempre es plural y todos sirven por la restauración de todo Israel, para que sea la luz que ilumine a todo el mundo, como escribió el Emisario Shaul: "Nosotros somos colaboradores de Elohim, y ustedes son labranza de Elohim, edificio de Elohim" (1 Cor. 3:9). En las dos listas de ‘servicios’ que Shaul menciona en unas de sus cartas (Efesos 4.11 y I Qorintos 12.28) debe entenderse no como un orden jerárquico, sino como el mismo contexto lo indica, es posible que hallan Emisarios que sean Maestros, o Profetas y Ancianos, etc...
1. SH’LUJÍM (Emisarios), N’VIÍM (Profetas) y M’VASRÍM (Publicadores de buenas nuevas)
En un principio, durante el tiempo que el Mashiaj fue revelado a Israel y en los primeros años de su ausencia física, estos tres ‘servicios’ eran solamente desempeñados por los Sh’lujím del Mashiaj (ver Toldot Iehoshua 43 y 99 /Mt. 10.1,2,7 y 23.34). Pero a medida que aumentaron a miles el número de discípulos del Mashiaj, entonces los Sh’lujím, aunque eran más de ochenta y dos (Los Doce más los 70 - ver Lc.10.1,9) no podían desempeñar las tres funciones; de manera que delegaron servicios en otros Hermanos. Estos primeros servicios son Emisarios, Profetas y Mensajeros de las buenas nuevas, mencionados en este mismo orden por Shaul en sus cartas (Efesos 4.11 y I Qorintos 12.28).
A) SH’LUJÍM - שלוחים
Shaluaj (שלוח) o Shaliaj (שליח) es un ‘Emisario autorizado a cumplir una Sh’lijut (Misión) en representación del que lo envía’, en este caso hablamos de los Emisarios del Rey de Israel y ‘cualquiera que recibe a uno de ellos recibe al que lo envió’. Los Emisarios del Rey Mashiaj son instituidos por la Voluntad del Eterno para cumplir misiones respaldadas por el Eterno, y esto se hace visible sobre todo en el libro Maase haSh’lujím (Hechos de los Emisarios). Shim’on Kefa, en la ausencia de Ieuda Ben Shim’on, cree necesario que se elija a otro Emisario para que tome el lugar de Ieuda dentro del grupo de ‘Los Doce’, los discípulos eligen a Iosef Bar Shaba y Mat’ya, y piden al Eterno que elija entre los dos: "Tu, Adonai, que conoces el corazón de todos, muestra a cuál de estos dos has escogido" (ver Maase haSh’lujím [Hech.1.24]), es obvio que tanto Iosef Bar Shaba como Mat’ya ya eran Sh’lujím, ambos fueron elegidos para esta posición entre Los Doce porque han estado juntos con Iehoshua y Los Doce desde "la t’vila de Iojanan el Inmersor", la cuestión ahora se trataba de ser parte de ‘Los Doce’. Notorio también es el caso de Bar Naba y Shaul, los cuales fueron enviados por una elección que vino de parte del Eterno (Hech.13.3).
Nota aclaratoria: Iehoshua de Natzrat tenía un sin numero de Sh’lujím, no solamente los 12 que conformaban el grupo intimo llamado ‘Los Doce’, sino que se documento de unos 70 Sh’lujím enviados por el propio Iehoshua (ver Iehoshua maasav v’torato [Lucas 10.1,9]). La elección de Sh’lujím no ceso con la ausencia física de Iehoshua, como erróneamente se piensa, sino que el título siguió siendo usado entre los discípulos, sin embargo es obvio que dentro de los escritos que tenemos de los primeros discípulos la palabra Sh’lujím debe entenderse en dependencia del contexto, pues puede hacer referencia a dos tipos de Sh’lujím:
1) Solo a aquellos que fueron instituidos personalmente por Iehoshua los cuales eran vistos con gran autoridad (ejemplo: Hechos 15.2).
2) Toda persona enviada y autorizada a cumplir una misión, como es el caso de Shila y Shaul (1Ts.2.1-4), el caso de Epafroditus haShaluaj (Filip. 2.25) el cual es enviado desde la Comunidad en Filipos con la misión de hacer llegar una ofrenda para Shaul, en este caso Epafroditus era un Emisario representante de la Comunidad en Filipos (Ver también II Corintios 8.23, Filipenses 2.25; Hechos 14.4, 14).
B) N’VIÍM – נביאים
En la Comunidad de Antioquia se nombran algunos N’viím: "Bar Naba, Shim’on haNagar (el carpintero), Uriya de Cirene, Menajem y Shaul" (Hechos 13), también de Ierushaláim 'Agav haNavi’ (11.30) y aún mujeres (ver Hechos 21.8-10) como en la antigüedad Miryam HaN’via y Devora HaN’via. Ahora, la concepción de N’vua (‘Profecía’) como ‘la habilidad de predecir el futuro no es la más correcta, los N’viím no son personas que se dedican simplemente a prevenir el futuro, esa no es su función primordial sino parte de la misma.
La palabra Navi (נביא) viene de la raíz Nava (נבא) ‘Traer’, pero ¿traer que? El ejemplo más claro es cuando el Eterno llamó a Moshe para que este llevase un mensaje al Faraón, se le dice: "Habla al faraón, rey de Egipto, todo lo que yo te diga" (Shmot 6.29 esto es que Moshe fuese un portavoz [navi] del Eterno). Moshe se niega poniendo como pretexto su impedimento en el habla, aún así el Eterno le dice que él será su portavoz y para solucionar su impedimento en el habla le dice que él (Moshe) será ante el Faraón la autoridad (elohim) y Aharon su portavoz (navi), o sea que Moshe le transmitiría a Aharon el mensaje y luego Aharon hablará al Faraón (Shmot 7.1,2).
Este ejemplo nos muestra claramente que un Navi es uno que tiene la capacidad de traer palabras del Eterno, a esto se le llama tener N’vuá (el poder/inspiración de poder traer/profetizar); cuando un hombre se convierte en un medio por el cual puede ‘Traer’ mensajes divinos, significa que en él se ha desarrollado un grado de conciencia tan alto que le permite entender y divisar los sucesos diarios más allá de un nivel simple, y por ello puede Traernos algo que nosotros no divisamos por nuestro escaso nivel espiritual. Por esto un Navi no lo es solamente cuando el Eterno ‘le habla’, sino que todo el tiempo el Navi posee la inspiración del Eterno con la cual entiende cada aspecto de la vida de una forma más verdadera que cualquier otro ser humano ‘normal’, y es gracias a esa ruaj n’vuá (poder de ‘traer / profetizar’) que el Navi nos puede iluminar y guiar a una mejor conducta en cada aspecto de nuestras vidas y dejarnos saber la Voluntad del Creador. Esa es la verdadera función del Navi. En resumen, las palabras de Shaul son más que claras para entender la función del Navi: "…si tuviera n’vuá y entendiera todos los misterios y todo conocimiento…" (I Carta a la Comunidad en Qorintos 13.2).
C) M’VASRÍM – מבשרים
Dentro de las primeras comunidades habían personas llamadas M’vasrím (sig. Mevaser, helenizado a Evangelistas), estos eran, como la misma palabra lo dice, Publicadores de las Buenas Nuevas de la redención de Israel. Los M’vasrím no son un grupo en particular, sino es un término más (I Timoteos 4.16; II Timoteos 4.2-5) para resaltar cierta función. Aunque la función de anunciar la B’sorat haGueulát Israel (Buenas Nuevas de la redención de Israel) era llevada acabo por los mismos Sh’lujím, al pasar el tiempo surgieron personas que sin ser necesariamente Sh’lujím aún así anunciaban como el caso de Peresh haMevaser (helenizado a Felipe el Evangelista), o también en algunos casos acompañaban a los Sh’lujím, como el caso de, por ejemplo, Iojanan Marcus, Timoteos, Titos, Epafras, Trofimus, o eran enviados por los mismos Sh’lujím (ver I Timoteos 1.3; 3.14; 2; Titos 1.5; 3.2).
2. Z’QENÍM (Ancianos)
A) Z’qením – זקנים
En toda comunidad hay una pluralidad de líderes, estos son los llamados ‘Z’qením’. Este termino indica la madurez de carácter que debe tener un líder (Anciano helenizado a presbíteros), no significa que la persona debía ser avanzado en años, como el caso de Timoteos, un joven que servia como Zaqen (Anciano) y Melamed (Maestro - ver I Timoteos 4.12-14). Jamás hubo un solo Zaqen liderando una comunidad, sino que eran varios (Hechos 11.30; 14.23; 15.2,4,6,23; 16.4; 20.17-31; 21.18; Carta a la comunidad en Filipos 1.1; I Timoteos 4.14; Carta de Iaaqov 5: 14; I Carta de Kefa 5.1). Shaul Hashaluaj escribió acerca de los requisitos necesarios para ser un Anciano (ver I Carta a Timoteos 3.1-7; Carta a Titos 1.5-11; (I Tesaloniqa 5.12-13), lo mismo Shim’ón Kefa (I Carta de Shim’on Kefa /1Pedro 5.1-3). Para ser un Zaqen existen ciertas exigencias (I Carta a Timoteos 3.1-7), además un Zaqen es elegido por imposición de manos por medio de algún Zaqen o por los Sh’lujím o algún acompañante de los Sh’lujím (Hech. 14.23; I Timoteos 5.22; 4.14; II Timoteos 1.6; Titos 15).
B) Los Z’qením son, entre otras funciones, los M’lamdím (Maestros) de las comunidades.
Los Ancianos sobre todo desarrollaban el servicio de Maestros e Instructores (M’lamdím מלמדים) (I Carta a Timoteos 3.2; 5.17-18; Tito 1.9; Carta de Iaaqov 3.1; Efesos 4.11; Heb. 13.17), encargados en instruir a los talmidim.
C) No tenemos otro Rav aparte de Rabenu Iehoshua el Mashiaj
(אין לנו רב אלא רבינו יהושע המשיח)
La palabra Melamed (Maestro, Instructor מלמד) hay que distinguirla de la palabra Rav (רב lit. Mucho, Grande), título que conocemos en español como ‘Rabino’ o ‘Rabí’; además del termino Rav los Sefaradim usan el título ‘Ribi’ y los Ashkenazim ‘Rabi’, de donde se deriva la palabra idish ‘Rebe’, pero el concepto de ‘Rav y Rabi’ en el siglo I E.C. es diferente al actual, en aquel entonces el título ‘Rav’ no era otorgado ‘oficialmente’, un Rav no era necesariamente alguien que había sido ‘ordenado’ después de haber estudiado ciertas y determinadas enseñanzas, sino que un Rav era aquel Maestro de Torá que tenía una cantidad de discípulos que aprendían de él a como vivir la Torá, esos discípulos obedecían la enseñanza de su Rav. Para ellos él era una especie de Médico que les receta medicinas (enseñanzas) y a pesar de que ellos no supieran con exactitud el porque de cada medicina, ellos la tomaban. Bajo este concepto no tenemos otro Rav que Iehoshua de Natzrat, como él mismo dijo: "ustedes no deseen ser llamados ‘Rabaním’. Uno es el Rav de ustedes y todos ustedes son Ajím… No sean llamados Rabaním porque uno es el Rav de ustedes, el Mashíaj".
D) ¿Quiénes son los P’qidím (‘Obispos’) y los Roím (Pastores)?
Se debe tener claro que los dos siguientes ‘términos’ son aplicados a los Ancianos:
- P’qidím (sing. Paqid) ‘Supervisores o Sobreveedores’ (helenizado a Obispo de episkopos)
- Roím (sing. Roé) Pastores.
Estos NO son otros líderes diferentes a los Ancianos, sino que son títulos sinónimos a ‘Zaqen’ (Anciano) y cada uno resalta un aspecto de la función del Zaqen. El término P’qidím (Supervisores) indica la labor de los Ancianos en supervisar y guardar la comunidad, lo mismo sucede con el término Roím (Pastores), indica la labor de los Ancianos en guiar, alimentar (enseñar) y proteger la comunidad como a un ganado de ovejas. Ambos términos se usaban desde la antigüedad, Roé es usado en Irmyahu 2.8 entre otros, y Paqid es usado por ejemplo en Nejemyá 11.9 y II Reyes 22.5 entre otros, también en los Rollos del Qumran aparecen los términos Paqid y Mevaser para designar a la misma persona.
Nótese que en Hechos 20.17 y 28 se usan los tres términos refiriéndose a los Ancianos de Efesos, primeramente son llamados ‘Ziqné haqehilá’ (Los Ancianos de la Comunidad 20.17) y luego son llamados P’qidím (Supervisores-Obispos) que deben Pastorear la Congregación del Eterno, cosa que hace los Roim (Pastores). Comparece también la I Carta de Shim’on Kefa (1Pedro 5.1-3) y la Carta de Shaul a Titos (Tito 1.5-7), en donde los tres términos, Anciano-Supervisor-Pastor son usados para hablar de una misma persona con esas 3 funciones, Liderar, Supervisar y Pastorear.
Este concepto siguió vigente siempre entre los discípulos de Iehoshua, más sin embargo el surgimiento del Cristianismo desde el siglo II distorsionó el concepto apartándose de los discípulos de Iehoshua. Entre ellos comenzó a existir un solo líder por comunidad llamado "Episcopus" (Obispo), y más tarde dentro del Cristianismo moderno un solo líder de la congregación llamado ‘Pastor’.
La obra de Eusebio (263 - 339) ‘Historia Eclesiástica’ es un ejemplo del temprano alejamiento que existía entre los discípulos de Iehoshua y el naciente Cristianismo, por ello su obra debe ser estudiada teniendo en cuenta tres puntos importantes:
1. Fue escrita en el siglo IV (año 314 EC).
2. Es uno de los escritores que se empeña en formar una estructura histórica de una ‘Iglesia Universal y Unitaria’ dirigida por un Obispo en Roma.
3. En muchas de sus teorías contradice claramente lo que está muy claro en los escritos de los primeros discípulos, cosa que continúa haciendo la Iglesia hoy en día.
4. El escrito muestra sus conceptos paganos, alejado de las enseñanzas de los Emisarios de Iehoshua.
5. El escrito no solo muestra su desprecio por Israel, sino que ninguno de sus testimonios son de boca de algún judío discípulo de Iehoshua, sino de cristianos como el supuesto 'judío' helenizado Hegesipus (siglo II EC) y de griegos paganos ‘convertidos’ a cristianos.
Eusebius de Cesárea (263 - 339) muestra constantemente su afán en manipular la historia de los discípulos de Iehoshua y la restauración de Israel que estos tienen como objetivo, mostrando la historia de una nueva religión instituida por un dios hijo de dios que vino de los cielos a esta tierra a través de un pobre carpintero. Eusebius cita el libro Memorias V, escrito por Hegesipus (siglo II EC), un cristiano supuestamente de origen judío, que dice: "Jacobo, el hermano del señor, es el sucesor, con los apóstoles, del gobierno de la iglesia. A éste todos le llaman Justo. No obstante, sólo él fue santo desde el vientre de su madre; no bebió vino ni bebida fermentada; ni tocó carne; no pasó navaja alguna sobre su cabeza ni fue ungido con aceite; y tampoco usó del baño. Sólo él tenía permitido introducirse en el santuario, porque su atuendo no era de lana, sino de lino. Asimismo, únicamente él entraba en el templo, donde se hallaba arrodillado y rogando por el perdón de su pueblo, de manera que se encallecían sus rodillas como las de un camello, porque siempre estaba prosternado sobre sus rodillas humillándose ante Dios y rogando por el perdón de su pueblo. Por la exageración de su justicia le llamaban "Justo" y "Oblías", que en griego significa protección del pueblo y justicia, del mismo modo que los profetas dan a entender acerca de él". (H.E. II.23.4-7).
Eusebio escribe: "este Santiago, al que los antiguos pusieron el sobrenombre de Justo por la excelencia de su virtud, se da cuenta que fue el primero en recibir el trono episcopal de la iglesia de Jerusalén" (Eusebius, H.E. II.1.2), y así continua citando a Clemente de Alejandría (su nombre Titus Flavius Clemens 150 EC – 215 EC), un teólogo griego cristiano que escribió una obra titulada ‘Hypotyposeis’, según Eusebio, en el libro VI de dicha obra dice: "Pedro, Jacobo y Juan, después de la ascensión del salvador, no consideraron para ellos mismos este honor, aunque eran los más estimados por el salvador, sino que ordenaron Obispo de Jerusalén a Jacobo el Justo" (Eusebius, H.E. II.1.3).
Sin duda ya antes de Eusebius, los griegos y judíos helenistas veían el ‘Obispado’ como "el trono episcopal", una posición de alto honor, que una sola persona en cada comunidad, o mejor dicho ‘Iglesia’, podía ocupar. Es obvio que esto es contrario a la practica de los Primeros Discípulos en donde ni siquiera existe tal posición, sino que era un término usado como sinónimo de ‘pastor’ para describir el servicio de los Z’qením (Ancianos) en las comunidades, en donde nunca hubo un solo. El hecho de que el hermano de Iehoshua de Natzrat, Iaaqov Ben Iosef, fuese parte de los Ancianos de Jerusalén no significa que el asunto se tratase de jerarquías, es comprensible que de parte de los discípulos de Iehoshua existiera un Gran Afecto a aquellos que eran parte de su familia ‘carnal’ como lo documento el autor del libro Hechos de los Emisarios "todos estaban unánimes, entregados de continuo a la oración… con Miryam, la madre de Iehoshua, y con los hermanos de él" (Hech.1.14), esto fue manipulado por el Cristianismo quien no solo dijo que Jacobo el hermano del señor ocupo el ‘trono episcopal’, sino que su madre fue conocida y adorada como ‘la virgen Maria’.
Lo que más nos sorprende es que Eusebius basándose en Hegesipus (siglo II EC) liste a 15 "Obispos judíos" que dirigieron la Comunidad en Jerusalén, uno por uno por sucesión hasta el año 135 en que fueron expulsados todos los hebreos de Jerusalén (H.E. IV.6.2-4). Pero a la misma vez según el mismo Eusebius dice: "No he encontrado ningún escrito conservado referente a las fechas de los obispos de Jerusalén, según una tradición, tuvieron una vida muy corta. De todo lo escrito sólo he podido sacar lo siguiente: desde la destrucción de Jerusalén hasta el sitio de los judíos, en tiempos de Adriano, hubo quince pastoreados sucesivos; y dicen que desde un principio todos fueron hebreos que habían recibido sinceramente el conocimiento de Cristo…" (H.E. IV.5) y entonces prosigue con la lista.
Como podemos apreciar no solo es imposible que hayan existido el concepto de un solo ‘Obispo’ jefe entre los Primeros Discípulos, sino que es imposible que hayan habido 15 supuestos obispos desde la ausencia física de Iehoshua de Natzrat hasta el 135, por ello Eusebius nunca encontró algún escrito que mostrara tales fechas, y tiene que acudir a una supuesta ‘tradición’ que dice "tuvieron una vida muy corta". Según Eusebius, en referencia a los ‘supuestos Obispos de Roma’, Hegesipus tuvo que hacerse una sucesión (día doxen epoisamen, otros traducen calculé una sucesión. Eusebius H.E. IV.22.3) ‘desde Pedro hasta Aniceto’, ahora, imaginémonos cómo logró hacer una lista de los ‘supuestos Obispos de Jerusalén’ antes Marcos el primer Obispo gentil de Jerusalén en el año 135. ¿Por qué, escritores anteriores a Eusebius como Tertuliano, Justino y Arístides, Policarpo y Papías entre otros, no tenían dicha lista o algún dato mas cercano? Lo más probable es que tal lista no exista como lista no era una ‘lista de Obispos’, sino que se trataba de algunos familiares de Iehoshua de Natzrat, o sea descendientes de David, que sobresalieron como lideres en la Comunidad de Jerusalén, pues desde un principio Eusebius, basado en Hegesipus, comienza a nombrar la elección de Jacobo ‘hermano del señor’ como Primer ‘Obispo’, luego después de su muerte a ‘Simeón hijo de Cleopas primo de señor’. Pero Hegesipus dijo que en la época de Domiciano (el Emperador 81-96 EC) varios de la familia de Iehoshua de Natzrat fueron liberados después de ser interrogados por ser ellos descendientes de David (= lideres), estos mismos fueron lideres de las comunidades hasta el tiempo de Trajano (98-117 EC) (Eusebius H.E. III.20).
En fin la historia en manos de helenistas y griegos apartados de los discípulos de Iehoshua, sacaron de contexto los datos recibidos, adaptándolos a los conceptos de la Iglesia Universal jerárquica.
3. M’SHARTÍM (Asistentes)
En los escritos de los primeros discípulos podemos notar (Hechos de los Emisarios 6 y Carta a las Comunidades en Filipos 1.1) que dentro de las comunidades del Mashiaj habían un grupo de personas llamadas M’SHARTÍM (משרתים helenizado a ‘Diáconos’ del término griego diakonos) que puede ser traducido al español como Asistentes, Ayudantes, Servidores o Ministradores. Este servicio surgió tal como está narrado en el libro Maase haShelujim (Hechos 6), debido a que al multiplicarse los discípulos, los Ancianos tuvieron necesidad de delegar en personas capacitadas para ciertas labores administrativas de la comunidad. No significa que la función era ‘poco digna’, al contrario, como dijo Iehoshua dentro de las comunidades del Mashiaj: "¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Pero yo estoy entre vosotros como el que sirve" (ver Lc. 22.27). De hecho Tzfanyá (helenizado a Stefanos), uno de los Mesharetim en la comunidad de Jerusalén, se le describe como un hombre santo "lleno de ruaj haqódesh, de altruismo y de autoridad, que hacía grandes prodigios y señales entre le pueblo de Israel" (ver Hech.6.8; 7.2-60), ya que de hecho había ciertas exigencias para poder ejercer como Mesharet (Hechos 6.3; I Carta a Timoteos 3. 8-12). También en el libro Maase haSh’lujím (Hechos 6) se hace mención de otro Mesharet, Peresh haMevaser (helenizado a Felipe el Evangelista), que como podemos apreciar era un hombre santo y piadoso, cuyas hijas poseían ruaj nevuá (poder de profecía).
El término Mesharet en sí mismo no se restringe a este grupo en particular, sino que un termino de la misma raíz (en hebreo sherut שרות y en griego diakonia traducido como ‘ministerio’) es usado dentro de las comunidades del Mashiaj para cualquier servicio que desarrolle cualquier persona como el caso de los Sh’lujím (Hechos 1.17,25; I Timoteos 1.12; II Qorintos 4.1), pues como dijo el Mashiaj: "el que desee ser grande entre ustedes les asistirá a ustedes. Quien desee entre ustedes ser primero será siervo de ustedes así como el Hijo del hombre no vino para que lo sirvan sino para servir y dar su ser como paga por el rescate por Comunidad de Israel" (Toldot Iehoshua, Pereq 85 / Mt.20.26). Por esto Shaul describe su función como "el servicio que recibí del señor" (Hech. 20.24; I Carta a la comunidad en Qorintos /Cor.3.5).
Sabemos que la palabra griega diakono de donde se traduce al español ‘diácono’ o ‘ministro’ es una traducción de la palabra hebrea Mesharet (משרת) y no de la palabra Shamash (שמש) como muchos suelen pensar, pues aunque las dos signifiquen Asistir y Ministrar, la traducción griega Septuaginta tradujo por ejemplo en el caso de Ester 1.10; 6.3 Mesharet como Diakono; por otra parte la Vulgata usó la palabra minister (ministro) como traducción de la palabra hebrea Mesharet (משרת – ejemplo: Shmot /Ex. 24.13). Por encima de esto, es obvio que la palabra es Mesharet (משרת) pues fue en esos mismos términos que Iehoshua habló a sus discípulos cuando dijo: "el que desee ser grande entre ustedes ישרת (les asistirá) a ustedes" (Toldot Iehoshua, Pereq 85 / Mt.20.26).
Veamos algunos ejemplos en Las Escrituras a quienes se le aplica el término Mesharet (משרת):
-Iehoshua hijo de Nun es llamado ‘Mesharet Moshe’ (asistente de Moshe - Num.11.28; Ex.24.13; Jos. 1.1).
-Shmuel I Sam.2.11, 18; 3.1.
-El siervo de Elisha II Reyes 4.43; 6.15
-Los levitas Jer.33.22; 44.11
-Los Kohanim (Sacerdotes) Is.61.5; Joel 1.9; II Cro.13.10
4. TALMIDÍM (Discípulos)
Talmidím (תלמידים) es el término con que las comunidades de Iehoshua de Natzrat son conocidas, esto es ‘talmidé Iehoshua miNatzrat’ (discípulos de Iehoshua de Natzrat, ver Hech. 6.1,2,7; 9.1,10,19,25,26,36), no importando si se trata de un líder, todos somos discípulos del Mashiaj (9.26), aunque también el término era usado cuando se referían a los nuevos discípulos (15.10).
Un Talmid de Iehoshua no es simplemente alguien que se ha dedicado a ser un discípulo, alumno, estudiante o aprendiz de x profesor, sino que algo mucho más, él se ha adherido a su Rav y a sus enseñanzas, porque su Rav no es uno más. El trabajo del Talmid es ser como su Rav, por lo tanto debe memorizar sus palabras, imitar sus acciones, aprender sus tradiciones, en fin perpetuar su enseñanza no solo diciéndolas sino haciéndolas, de tal manera que él y el Rav sean uno, como dijo uno de los Sh’lujím de Iehoshua: Ya no vivo yo, sino que vive el Mashiaj en mí.
El autor del libro Toldot Iehoshua guardó estas palabras de Rabenu Iehoshua: "No hay talmíd más grande que su rav", agregó, "Es suficiente para el talmíd ser como su rav" (Toldot Iehoshúa 45 /Mt.10.24-25). ¿Qué significan estas palabras? Un Talmid es:
1. Alguien que quiere ser como su Rav
2. que por ende es alguien dedicado al aprendizaje,
3. que pone por obra lo que aprende
4. y se responsabiliza en transmitir a otros la enseñanza de Iehoshua no solo por medio de palabras sino con hechos.
Pero para poder realizar los 4 pasos anteriores, o sea ser un Talmid, antes se debe:
1. Conocer Torá.
2. Conocer a Iehoshua.
3. Conocer las exigencias y el compromiso de ser un Talmid de Iehoshua.
FUENTE: www.natzratim.com
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lunes, 12 de diciembre de 2011
Antisemitismo Cristiano
Esta sección sirva para aclarar algunas dudas y nada más, no es agradable tener que escribir aquí insultos antisemitas, todo sea para que no se repitan los errores. Escritos como los siguientes, son los resultados de una Iglesia anti-Torá, anti-Hebrea y anti-Mashíaj.
Todo el antisemitismo que surgió en los primeros siglos de la Era Común, y los actuales, no son más que los resultados del Concilio de Nicea. Cuando se dice que cristianos mataron a judíos, por el hecho de no creer como ellos creen, se suele escuchar ésta frase: "esos no eran cristianos verdaderos". Sin embargo, habría que analizar como es posible que los padres de la Iglesia Cristiana no sean verdaderos cristianos, cuando fueron ellos los responsables. Este es un tema 'Tabú' para la Iglesia, de hecho es difícil encontrar libros que hablen al respecto, como lo hace el libro 'The Anguish of the Jews' por Edward H. Flannery.
Juan Crisóstomo (347-407 E.C.), Obispo de Constantinopla uno de los más grandes predicadores cristianos, conocido como "boca de oro", aprovechaba su discursos para sembrar el antisemitismo:
"¿Cómo pueden los cristianos atreverse a mantener la más ligera conversación con los judíos, que son los más miserables de todos los seres humanos, que son concupiscentes, rapaces, codiciosos, pérfidos bandidos? ¿Acaso no son ellos asesinos despiadados, destructores, hombres poseídos por el demonio, a quien la mala vida y la embriaguez han entregado a las costumbres de los cerdos y la cabra concupiscente? Ellos solo conocen una cosa: satisfacer sus agallas, emborracharse, matar y estropear... ¿La sinagoga? No solo es un teatro y una casa de prostitución, sino una caverna de bandidos, una reparación de bestias salvajes, un lugar de vergüenza y ridículo, el domicilio del diablo como lo son las almas de los judíos. En verdad los judíos adoran al diablo; sus ritos son criminales e inmundos; su religión es una enfermedad. Su sinagoga, de nuevo, es una asamblea de criminales, una cueva de ladrones, una caverna de demonios, un abismo de perdición, yo también aborrezco a la sinagoga. Dios aborrece a los judíos y siempre aborreció a los judíos. Yo también aborrezco a los judíos. Su odioso asesinato de Cristo... para este deicidio no existe expiación posible, ni indulgencia, ni perdón, solo venganza que no tiene fin".
Agustín, contemporáneo con Juan Crisóstomo, dijo:
"Judas es la imagen del pueblo judío; su entendimiento de las escrituras es carnal; ellos llevan la culpa de la muerte del salvador, porque, a través de sus padres, ellos mataron al Cristo. Los judíos lo prendieron; los judíos lo insultaron; los judíos lo ataron, lo coronaron con espinos, lo deshonraron escupiéndolo, lo azotaron, amontonaron abusos sobre él, lo colgaron en un madero, lo atravesaron con una lanza".
El resultado de estos discursos antisemitas fue que en el 388 se comenzaran a quemar sinagogas, por la razón falsa de que 'los judíos asesinaron a Cristo'. Tal parecía que ambos no leían en sus manipulados 'nuevos testamentos' que, aunque parte del partido de los Saduceos fueron los que llevaron a Iehoshúa frente a las autoridades romanas, fueron los romanos los que "mataron, prendieron, insultaron, ataron, coronaron con espinos, deshonraron escupiéndolo, lo azotaron, amontonaron abusos sobre él, lo colgaron en un madero, lo atravesaron con una lanza". De esta manera, si se juzgara según el mal juicio de Juan Crisóstomo y Agustín, serían los romanos [ellos mismos] los culpables de la 'muerte de Cristo'.
Los matrimonios entre judíos y cristianos eran penados con la muerte, la Iglesia enseñó a los cristianos, durante 300 años, que cada Viernes Santo golpearan a los judíos en el rostro, en retribución a los que supuestamente ellos hicieron con su dios al que llamaban Iesous, esto sucedía mientras que a los judíos se les negaba el derecho de tener un techo donde poder vivir, una tierra donde poder trabajar. El resultado fue 'Las Cruzadas Cristianas' que comenzaron en el 1096, en breves palabras 'escoge, o te conviertes o te matamos'; increíblemente los cruzados después de matar a judíos, ya sea con la espada con incendiando sinagogas con judíos en el interior, luego iban al 'Santo Sepulcro' y daban gracias al dios Iesous por la victoria. Los Concilios Toledanos en España decretaron:
"Quien es llevado al Cristianismo por violencia, por miedo y tortura, recibe el sello de la Cristiandad, y puede ser obligado a observar la fe cristiana".
Esto trajo como consecuencia el suicidio, la historia narra como mujeres se lanzaban con sus hijos al mar, cargadas de piedras para no vivir. Años después, en Portugal se decretó que todos los niños judíos menores de catorce años debían ser bautizados antes de, o en, el Domingo de Pascua del 1497; aumentaba el suicidio, muchos padres preferían dejar morir a sus hijos ahogados, que verlos negar al único y verdadero Creador, o ver como eran lanzados a los perros. La Inquisición también formó parte de este odio desenfrenado, durante todo el siglo XV muchos de los judíos que se habían convertido, ahora se arrepentían y en secreto practicaban y vivían secretamente una vida hebrea 'hasta donde podían', esto enfadó tanto a la Iglesia, que comenzó a llamar a estos conversos judíos 'marranos', o sea cerdos. Se publicó un listado de 37 claves para descubrir y atrapar a los que se habían convertido falsamente, una de ellas era el hecho de no usar la mejor ropa en Domingo, o mientras las oraciones en la Iglesia alguien no decía "Gloria Patri"; esto era suficiente para que fuera muerto. Así lo documentó Mariana, jesuita:
"El total de marranos en el primer año de la Inquisición ascendió a 2,000 victimas quemadas vivas y 17,000 sentenciadas a la perdida de propiedad, perdida de derechos civiles, o cárcel".
A principios del 1492, en Granada, España, el rey Fernando y la reina Isabel, firmaron el decreto que todos los judíos de España, Sicilia y Cerdeña debían salir de esos países tan solo en cuatro meses, de lo contrario serían castigados con la muerte. No podían llevarse el oro ni la plata. Esto fue lo que trajo como resultado que Cristóbal Colón [un marrano] se fuera con una tripulación llena de judíos antes de que se venciesen el plazo de los cuatro meses.
Para sorpresa de muchos, Martín Lutero (1483-1546) perpetuaba este odio:
"Los judíos envenenan, son asesinos rituales, usureros; ellos son parásitos de la sociedad cristiana; son peor que demonios; es más difícil convertirlos a ellos que al propio Satanás; ellos están destinados al infierno. Ellos son, en verdad, anticristo. Sus sinagogas deberían ser destruidas y sus libros decomisados; deberían ser obligados a trabajar con las manos; más aun, deberían ser expulsados por los príncipes de sus territorios".
"Para empezar, deberíamos de incendiar sus sinagogas, segundo debiéramos entrar en sus casas y destruirlas, tercero, debieran verse privados de sus libros de oración..., cuarto, debemos prohibir a sus rabinos, bajo pena de muerte, seguir enseñando, quinto, deberíamos de prohibirles totalmente el pasaporte y otros privilegios de viaje a los judíos, sexto deberíamos impedirles hacer usura. Azotemos a los fuertes judíos y judías, ataquémosles con el hacha, con la pala de la rueca, con la rueca y hagamos que se ganen el pan con el sudor de sus narices. Debiéramos de golpearles hasta corregir la canallesca pereza de su sistema. Así que acabemos con ellos. Para resumir, queridos príncipes y nobles que tenéis a judíos en vuestros dominios, si este consejo mío no os complace, hallad uno mejor para que vosotros y nosotros podamos vernos libres de esta insufrible carga demoníaco que son los judíos".
(Martín Lutero 1523 E.C.).
Quizás para sorpresa de muchos, Adolfo Hitler se inspiró en las palabras de Lutero, fueron ellas la justificación para asesinar judíos. En fin, para que seguir escribiendo tristes sucesos, como el del 1648, en Tulzin, Polonia, donde 1,500 judíos fueron muertos por no recibir el bautismo; en Homel, donde los judíos fueron llevados desnudos a los campos, y entre ellos, 1,500 judíos al no ser bautizados, recibieron como castigo la muerte. El hecho de que hoy día se hable mal de los judíos o de Israel, es el resultado de un odio sembrado de generación en generación dentro y fuera del Cristianismo.
-Extracto del libro Sefer haNatzratim- de Avdiel Ben Oved-
FUENTE: www.natzratim.org
Todo el antisemitismo que surgió en los primeros siglos de la Era Común, y los actuales, no son más que los resultados del Concilio de Nicea. Cuando se dice que cristianos mataron a judíos, por el hecho de no creer como ellos creen, se suele escuchar ésta frase: "esos no eran cristianos verdaderos". Sin embargo, habría que analizar como es posible que los padres de la Iglesia Cristiana no sean verdaderos cristianos, cuando fueron ellos los responsables. Este es un tema 'Tabú' para la Iglesia, de hecho es difícil encontrar libros que hablen al respecto, como lo hace el libro 'The Anguish of the Jews' por Edward H. Flannery.
Juan Crisóstomo (347-407 E.C.), Obispo de Constantinopla uno de los más grandes predicadores cristianos, conocido como "boca de oro", aprovechaba su discursos para sembrar el antisemitismo:
"¿Cómo pueden los cristianos atreverse a mantener la más ligera conversación con los judíos, que son los más miserables de todos los seres humanos, que son concupiscentes, rapaces, codiciosos, pérfidos bandidos? ¿Acaso no son ellos asesinos despiadados, destructores, hombres poseídos por el demonio, a quien la mala vida y la embriaguez han entregado a las costumbres de los cerdos y la cabra concupiscente? Ellos solo conocen una cosa: satisfacer sus agallas, emborracharse, matar y estropear... ¿La sinagoga? No solo es un teatro y una casa de prostitución, sino una caverna de bandidos, una reparación de bestias salvajes, un lugar de vergüenza y ridículo, el domicilio del diablo como lo son las almas de los judíos. En verdad los judíos adoran al diablo; sus ritos son criminales e inmundos; su religión es una enfermedad. Su sinagoga, de nuevo, es una asamblea de criminales, una cueva de ladrones, una caverna de demonios, un abismo de perdición, yo también aborrezco a la sinagoga. Dios aborrece a los judíos y siempre aborreció a los judíos. Yo también aborrezco a los judíos. Su odioso asesinato de Cristo... para este deicidio no existe expiación posible, ni indulgencia, ni perdón, solo venganza que no tiene fin".
Agustín, contemporáneo con Juan Crisóstomo, dijo:
"Judas es la imagen del pueblo judío; su entendimiento de las escrituras es carnal; ellos llevan la culpa de la muerte del salvador, porque, a través de sus padres, ellos mataron al Cristo. Los judíos lo prendieron; los judíos lo insultaron; los judíos lo ataron, lo coronaron con espinos, lo deshonraron escupiéndolo, lo azotaron, amontonaron abusos sobre él, lo colgaron en un madero, lo atravesaron con una lanza".
El resultado de estos discursos antisemitas fue que en el 388 se comenzaran a quemar sinagogas, por la razón falsa de que 'los judíos asesinaron a Cristo'. Tal parecía que ambos no leían en sus manipulados 'nuevos testamentos' que, aunque parte del partido de los Saduceos fueron los que llevaron a Iehoshúa frente a las autoridades romanas, fueron los romanos los que "mataron, prendieron, insultaron, ataron, coronaron con espinos, deshonraron escupiéndolo, lo azotaron, amontonaron abusos sobre él, lo colgaron en un madero, lo atravesaron con una lanza". De esta manera, si se juzgara según el mal juicio de Juan Crisóstomo y Agustín, serían los romanos [ellos mismos] los culpables de la 'muerte de Cristo'.
Los matrimonios entre judíos y cristianos eran penados con la muerte, la Iglesia enseñó a los cristianos, durante 300 años, que cada Viernes Santo golpearan a los judíos en el rostro, en retribución a los que supuestamente ellos hicieron con su dios al que llamaban Iesous, esto sucedía mientras que a los judíos se les negaba el derecho de tener un techo donde poder vivir, una tierra donde poder trabajar. El resultado fue 'Las Cruzadas Cristianas' que comenzaron en el 1096, en breves palabras 'escoge, o te conviertes o te matamos'; increíblemente los cruzados después de matar a judíos, ya sea con la espada con incendiando sinagogas con judíos en el interior, luego iban al 'Santo Sepulcro' y daban gracias al dios Iesous por la victoria. Los Concilios Toledanos en España decretaron:
"Quien es llevado al Cristianismo por violencia, por miedo y tortura, recibe el sello de la Cristiandad, y puede ser obligado a observar la fe cristiana".
Esto trajo como consecuencia el suicidio, la historia narra como mujeres se lanzaban con sus hijos al mar, cargadas de piedras para no vivir. Años después, en Portugal se decretó que todos los niños judíos menores de catorce años debían ser bautizados antes de, o en, el Domingo de Pascua del 1497; aumentaba el suicidio, muchos padres preferían dejar morir a sus hijos ahogados, que verlos negar al único y verdadero Creador, o ver como eran lanzados a los perros. La Inquisición también formó parte de este odio desenfrenado, durante todo el siglo XV muchos de los judíos que se habían convertido, ahora se arrepentían y en secreto practicaban y vivían secretamente una vida hebrea 'hasta donde podían', esto enfadó tanto a la Iglesia, que comenzó a llamar a estos conversos judíos 'marranos', o sea cerdos. Se publicó un listado de 37 claves para descubrir y atrapar a los que se habían convertido falsamente, una de ellas era el hecho de no usar la mejor ropa en Domingo, o mientras las oraciones en la Iglesia alguien no decía "Gloria Patri"; esto era suficiente para que fuera muerto. Así lo documentó Mariana, jesuita:
"El total de marranos en el primer año de la Inquisición ascendió a 2,000 victimas quemadas vivas y 17,000 sentenciadas a la perdida de propiedad, perdida de derechos civiles, o cárcel".
A principios del 1492, en Granada, España, el rey Fernando y la reina Isabel, firmaron el decreto que todos los judíos de España, Sicilia y Cerdeña debían salir de esos países tan solo en cuatro meses, de lo contrario serían castigados con la muerte. No podían llevarse el oro ni la plata. Esto fue lo que trajo como resultado que Cristóbal Colón [un marrano] se fuera con una tripulación llena de judíos antes de que se venciesen el plazo de los cuatro meses.
Para sorpresa de muchos, Martín Lutero (1483-1546) perpetuaba este odio:
"Los judíos envenenan, son asesinos rituales, usureros; ellos son parásitos de la sociedad cristiana; son peor que demonios; es más difícil convertirlos a ellos que al propio Satanás; ellos están destinados al infierno. Ellos son, en verdad, anticristo. Sus sinagogas deberían ser destruidas y sus libros decomisados; deberían ser obligados a trabajar con las manos; más aun, deberían ser expulsados por los príncipes de sus territorios".
"Para empezar, deberíamos de incendiar sus sinagogas, segundo debiéramos entrar en sus casas y destruirlas, tercero, debieran verse privados de sus libros de oración..., cuarto, debemos prohibir a sus rabinos, bajo pena de muerte, seguir enseñando, quinto, deberíamos de prohibirles totalmente el pasaporte y otros privilegios de viaje a los judíos, sexto deberíamos impedirles hacer usura. Azotemos a los fuertes judíos y judías, ataquémosles con el hacha, con la pala de la rueca, con la rueca y hagamos que se ganen el pan con el sudor de sus narices. Debiéramos de golpearles hasta corregir la canallesca pereza de su sistema. Así que acabemos con ellos. Para resumir, queridos príncipes y nobles que tenéis a judíos en vuestros dominios, si este consejo mío no os complace, hallad uno mejor para que vosotros y nosotros podamos vernos libres de esta insufrible carga demoníaco que son los judíos".
(Martín Lutero 1523 E.C.).
Quizás para sorpresa de muchos, Adolfo Hitler se inspiró en las palabras de Lutero, fueron ellas la justificación para asesinar judíos. En fin, para que seguir escribiendo tristes sucesos, como el del 1648, en Tulzin, Polonia, donde 1,500 judíos fueron muertos por no recibir el bautismo; en Homel, donde los judíos fueron llevados desnudos a los campos, y entre ellos, 1,500 judíos al no ser bautizados, recibieron como castigo la muerte. El hecho de que hoy día se hable mal de los judíos o de Israel, es el resultado de un odio sembrado de generación en generación dentro y fuera del Cristianismo.
-Extracto del libro Sefer haNatzratim- de Avdiel Ben Oved-
FUENTE: www.natzratim.org
martes, 26 de julio de 2011
Comentario del Moreh Avdiel Ben Oved: El Pecado Original
Shalom estimados.
El tema del "Pecado Original" nada tiene que ver con el sexo. Cuando, en lenguaje Qabalístico, se habla del suceso "Midrashico" o alegórico entre Javá y el Najash (serpiente), y se insinua que Javá traicionó a Adam, se debe a que en hebreo "Serpiente" (Najash) es una palabra masculina, pero esto no tiene nada que ver con el sexo.
El "Pecado Original" desde los lentes cristianos, según Wikipedia:
Pecado original en el cristianismo: La doctrina cristiana católica con respecto al pecado original se fijó en el concilio de Cartago, y se precisó posteriormente en el concilio de Orange y el concilio de Trento. Los detalles de su forma actual probablemente procedan de la influencia de la doctrina maniquea en los escritos de san Agustín de Hipona, a través del cual la noción de una corrupción fundamental de la naturaleza humana hizo pie en la Iglesia. Los escasos fragmentos de doctrina sobre el pecado original contenidos en los escritos de los Apóstoles (especialmente Romanos 5:12) no efectúan mayores precisiones sobre el texto del Génesis.
La teología escolástica distingue entre el pecado original originante (peccatum originale originans), el acto concreto de desobediencia cometido por Adán y Eva, y el pecado original originado (peccatum originale originatum), las consecuencias que el mismo provocaría sobre la constitución de la especie humana. En virtud del peccatum originale originatum, no sólo se perderían los dones preternaturales de la inmortalidad y la exención del sufrimiento, sino que las capacidades del espíritu humano —tanto las morales como las intelectuales— carecerían de su vigor natural, sometiendo la voluntad a las pasiones y el intelecto al error. De acuerdo a la doctrina fijada en el concilio de Trento, la condición de "naturaleza caída" (natura lapsa) se transmite a cada uno de los nacidos tras la expulsión del Edén.
En los concilios se estableció el pecado original como la razón del bautismo católico, ya que éste liberaría al bautizado de las culpas del género humano, de acuerdo con una interpretación lata de 1Corintios 15:21 que contrapone el pecado de Adán con la pasión de Jesús. La iglesia Católica y otras que practican el culto mariano excluyen, sin embargo, de las consecuencias del pecado original a la Virgen María, en virtud de una gracia especial de Dios para que Jesucristo no tuviera el pecado original.
Como podrán notar, es una mezcla de conceptos hebreos y paganos. Compárenla con el "Pecado Original" en el Judaísmo:
De acuerdo al texto bíblico del Génesis 1-3, tras haber sido creados Adán y Eva residían en el jardín del Edén en perfecta armonía con Dios; el único mandato al que debían acogerse era la abstención de comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, cuyo consumo ocasionaría la muerte Génesis 2:17). Sin embargo, Eva —y por su intermediación Adán— cedieron a la tentación de la serpiente (identificada con Satán o Shaitan, "el tentador") y descubrieron, comiendo del árbol, su desnudez. La consecuencia de la violación de su mandato llevó a la muerte —"[volverás] a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás", Génesis 3:19— y la expulsión del jardín del Edén.
La tradición talmúdica identifica este acto como החטא הקדמון (en hebreo hajet hakadmon, "la falta primordial") de la desobediencia al mandato divino. Sin embargo, los efectos del pecado se reducen a la expulsión del paraíso, con la necesidad aparejada del trabajo, la enfermedad y la muerte.
Las corrientes renovadoras dentro del judaísmo interpretan la caída como el primer acto de libre albedrío del hombre, y lo consideran como parte del plan divino, puesto que la falta representaría la admisión de la responsabilidad; en otras palabras, el mito de la caída sería una elaborada alegoría del pasaje a la adultez y la autonomía.
El tema del "Pecado Original" nada tiene que ver con el sexo. Cuando, en lenguaje Qabalístico, se habla del suceso "Midrashico" o alegórico entre Javá y el Najash (serpiente), y se insinua que Javá traicionó a Adam, se debe a que en hebreo "Serpiente" (Najash) es una palabra masculina, pero esto no tiene nada que ver con el sexo.
El "Pecado Original" desde los lentes cristianos, según Wikipedia:
Pecado original en el cristianismo: La doctrina cristiana católica con respecto al pecado original se fijó en el concilio de Cartago, y se precisó posteriormente en el concilio de Orange y el concilio de Trento. Los detalles de su forma actual probablemente procedan de la influencia de la doctrina maniquea en los escritos de san Agustín de Hipona, a través del cual la noción de una corrupción fundamental de la naturaleza humana hizo pie en la Iglesia. Los escasos fragmentos de doctrina sobre el pecado original contenidos en los escritos de los Apóstoles (especialmente Romanos 5:12) no efectúan mayores precisiones sobre el texto del Génesis.
La teología escolástica distingue entre el pecado original originante (peccatum originale originans), el acto concreto de desobediencia cometido por Adán y Eva, y el pecado original originado (peccatum originale originatum), las consecuencias que el mismo provocaría sobre la constitución de la especie humana. En virtud del peccatum originale originatum, no sólo se perderían los dones preternaturales de la inmortalidad y la exención del sufrimiento, sino que las capacidades del espíritu humano —tanto las morales como las intelectuales— carecerían de su vigor natural, sometiendo la voluntad a las pasiones y el intelecto al error. De acuerdo a la doctrina fijada en el concilio de Trento, la condición de "naturaleza caída" (natura lapsa) se transmite a cada uno de los nacidos tras la expulsión del Edén.
En los concilios se estableció el pecado original como la razón del bautismo católico, ya que éste liberaría al bautizado de las culpas del género humano, de acuerdo con una interpretación lata de 1Corintios 15:21 que contrapone el pecado de Adán con la pasión de Jesús. La iglesia Católica y otras que practican el culto mariano excluyen, sin embargo, de las consecuencias del pecado original a la Virgen María, en virtud de una gracia especial de Dios para que Jesucristo no tuviera el pecado original.
Como podrán notar, es una mezcla de conceptos hebreos y paganos. Compárenla con el "Pecado Original" en el Judaísmo:
De acuerdo al texto bíblico del Génesis 1-3, tras haber sido creados Adán y Eva residían en el jardín del Edén en perfecta armonía con Dios; el único mandato al que debían acogerse era la abstención de comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, cuyo consumo ocasionaría la muerte Génesis 2:17). Sin embargo, Eva —y por su intermediación Adán— cedieron a la tentación de la serpiente (identificada con Satán o Shaitan, "el tentador") y descubrieron, comiendo del árbol, su desnudez. La consecuencia de la violación de su mandato llevó a la muerte —"[volverás] a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás", Génesis 3:19— y la expulsión del jardín del Edén.
La tradición talmúdica identifica este acto como החטא הקדמון (en hebreo hajet hakadmon, "la falta primordial") de la desobediencia al mandato divino. Sin embargo, los efectos del pecado se reducen a la expulsión del paraíso, con la necesidad aparejada del trabajo, la enfermedad y la muerte.
Las corrientes renovadoras dentro del judaísmo interpretan la caída como el primer acto de libre albedrío del hombre, y lo consideran como parte del plan divino, puesto que la falta representaría la admisión de la responsabilidad; en otras palabras, el mito de la caída sería una elaborada alegoría del pasaje a la adultez y la autonomía.
sábado, 2 de julio de 2011
No Existe Continuidad entre Los Natzratim y El Cristianismo
Centro de Estudios MAOR BAOLAM
NO EXISTE CONTINUIDAD ENTRE LOS NATZRATIM Y EL CRISTIANISMO
Uno de los puntos que claramente quedan aclarados a través de este escrito es que NO EXISTE CONTINUIDAD de los Natzratim a la Iglesia cristiana-romana, que aunque comenzaba a desarrollarse como concepto a finales del siglo I, tomó fuerza en el año 135 E.C con la expulsión de los judíos de Jerusalén.
NO EXISTIO UN PAPA LLAMADO ‘SAN PEDRO’
Esta leyenda es falsa de principio a fin, y está demostrado históricamente. Las notas de Samuel Vila en la edición de ‘Historia Eclesiástica’ editada por CLIE, dice:
“Debemos recordar aquí que Eusebio escribía en el siglo III... siendo uno de los que se empeñaba en formar una Iglesia Universal Unitaria basada en el obispo de Roma... En cuanto a Pedro, hay sí una tradición bastante digna de confianza que dice que murió en Roma, pero no se puede afirmar que estuviera por muchos años dirigiendo la iglesia de aquella capital. La primera noticia, bastante antigua, que tenemos acerca de Pedro en Roma es del año 120 d.C. y se refiere nada más al hecho de que murió crucificado en aquella ciudad juntamente con San Pablo, que fue decapitado. Sobre un posible servicio como obispo en Roma no tenemos noticias concretas, pero sí muchas en contra de tal suposición. Veámoslas: Según los Hechos de los Apóstoles, San Pedro se quedó en Jerusalén después de la muerte de Esteban. San Pablo, diecisiete años después de su conversión (que no ocurriría sino años después de la muerte de Cristo), encontró al apóstol San Pedro ejerciendo todavía su ministerio en Jerusalén y alrededores (Gálatas 1:18 y 2:1). Entonces convinieron los dos grandes apóstoles, juntamente con Jacobo y Juan, que San Pedro dirigiría la obra entre los judíos y el apóstol Pablo entre los gentiles (Gálatas 2:7-10). Esta división de territorio excluye la posibilidad de que San Pedro ejerciese ningún pastorado en Roma, y menos que durase 25 años como dicen los católicos, y que para ello... su muerte habría tenido que ocurrir por lo menos 90 años más tarde de la fecha en que la tradición a que nos hemos referido fija el tiempo de su muerte... Si San Pedro no ejerció el obispado en Roma, mal podía nombrar a un sucesor, no existiendo además ningún documento del siglo apostólico que lo acredite, ya que esta historia de Eusebio es del año 314 d.C. y los escritos apostólicos más bien lo contradicen, como hemos visto. Si en una de sus cartas el apóstol Pedro hubiese dicho: “Dejo el encargo de mi pastorado a Lino o a Clemente”, no existiría argumento en el protestantismo para no aceptar la designación sucesoria... Respecto al hecho de que Marcos escribió su Evangelio por la instrucción de Pedro, tenemos la confirmación de Papias, mientras que ni éste ni nadie de los siglos I y II hacen afirmaciones concretas respecto al obispado en Roma. Del siglo II tenemos una carta de Clemente a los Corintios, en la cual no se presenta como obispo de Roma ni como jefe universal de las iglesias cristianas” (Historia Eclesiástica, Libro II, Nota 40, pg. 127).
JUSTINO MARTIR (100-165 E.C.), UNA PRUEBA DE LA INCONTINUIDAD TEMPRANA
El cristiano Justino Mártir vivió desde el 100 al 165, o sea en una época ‘temprana’ donde hace apenas unos cien años que Iehoshúa de Natzrát se había ausentado físicamente de entre sus discípulos, sin embargo es asombroso lo temprano de la Apostasía. Justino ha dejado un escrito titulado ‘Diálogo con Trifo’, en él podemos ver claramente como ya a mediados del II siglo el Cristianismo abiertamente declaraba no tan solo que no observaban la Torá, sino que vivían como el resto de las naciones, y aun así no cesaba el deseo de suplantar a Israel como pueblo escogido. Es decir que la doctrina Cristiana que enseña que ‘No hay que guardar la Ley’ y ‘Quien guarda la Ley no tiene salvación’, no es moderna sino que viene desde tiempos antiguos. Esto indica que hubo un giro de 180º de lo que trasmitieron los Emisarios y dejaron por escrito en los Kitvé Talmidim Rishonim. He aquí algunos versículos en que los Emisarios instruyen a la observancia de la Torá: Maasé Hashlujím (Hechos 15.19-21; 21.17-27; 28.17); Carta de Iaaqov (Jacobo 1.22-25; 2.14-26); I Igueret Lazar (1Jn.1.4-7; 2.2-7; 3.3-8; 21-24; 5.2-3); II Igueret Lazar (2Jn.1.4).
Observemos el escrito de Justino Mártir: Diálogo con Trifo, un judío, 47-49:
[47,1] Y Trifo preguntó de nuevo: –Y si uno quiere guardar la ley mosaica, a sabiendas de ser cierto lo que tú dices, si bien, claro está, reconociendo que Jesús es el Cristo, creyéndole y obedeciéndole, ¿ése se salvará? Y yo [contesté]: –Según a mí me parece ¡oh Trifo! –le respondí-, afirmo que ese tal se salvará, a condición de que no pretenda que los demás hombres, quiero decir, los procedentes de las naciones que están circuncidados del error por Jesucristo, deban guardar de todos modos lo mismo que él guarda, afirmando que de no guardarlo, no puede salvarse; que es lo que tú hiciste al comienzo de nuestros razonamientos, afirmando que yo no me salvaría si no observara vuestra ley.
[47,2] Y él replicó: – ¿Por qué dijiste “según me parece”, sino porque hay quienes dicen que los tales no se salvarán? Yo respondí: –Los hay, Trifo, y hay quienes no se atreven a dirigir la palabra ni a ofrecer su hogar a esos tales; pero yo no convengo con ellos; que si por la flaqueza de su inteligencia siguen aún ahora guardando lo que les es posible de la ley de Moisés, aquello que sabemos que fue ordenado por la dureza de corazón del pueblo, como juntamente con ello esperan en Cristo y quieren guardar lo que es justo y piadoso eterna y naturalmente y se dedican a convivir con los cristianos y creyentes y no intenten, como dije, persuadir a los demás a circuncidarse como ellos, a guardar los sábados y demás prescripciones de la ley, estoy con los que afirman que se les debe recibir y tener con ellos comunión en todo, como hombres de nuestro sentir y hermanos en la fe.
[47,3] Aquellos, en cambio. ¡Oh Trifo! –proseguí–, de vuestra raza que dicen creer en Cristo, pero pretenden obligar a todo trance a los que han creído en Él de todas las naciones a vivir conforme a la ley de Moisés, o que no se deciden a convivir con éstos; a ésos, digo, tampoco yo los acepto como cristianos.
[47,4] Sin embargo, a los que éstos persuaden a que vivan conforme a la ley, supongo que tal vez se salven, con tal que conserven la fe en el Cristo de Dios. Los que sí afirmo que no pueden absolutamente salvarse son los que, después de confesar y reconocer que Jesús es el Cristo, se pasan por cualquier causa a la vida de la ley negando a Cristo, y no arrepintiéndose antes de la muerte. Y de modo igual afirmo que no han de salvarse, por más que sean descendencia de Abrahán, los que viven según la ley, pero no creen antes de su muerte en Cristo, y sobre todo aquellos que en las sinagogas han anatematizado y anatematizan a los que creen en este mismo Cristo, para alcanzar la salvación y librarse del castigo del fuego.
[48,1]... Porque [afirma Trifo] decir que ese vuestro Cristo preexiste como Dios antes de los siglos, y que luego se dignó nacer hecho hombre, y no es hombre que venga de hombres, no sólo me parece absurdo, sino necio.
[48,4] Porque, amigos [dice Justino], hay algunos de vuestro linaje, que lo confiesan como el Cristo, pero afirman que es hombre nacido de hombre, con los cuales no estoy de acuerdo, ni aun cuando la mayor parte de los que piensan como yo dijeran eso. [49,1] Y Trifo dijo: –A mí personalmente me parece que dicen cosas más creíbles los que afirman que éste fue hombre y que por elección fue ungido y hecho así Cristo, que no vosotros al decir lo que tú dices
(Traducción de D. Ruiz Bueno, Padres Apologistas Griegos, Madrid 1979, BAC 116, pp. 379-382).
En el Cap. X de ‘Dialogo con Trifo, un judío’ Justino dice:
“¿Hay alguna otra cuestión, amigo mío, en la cual nosotros somos culpables, además de ésta, que nosotros vivimos no según la Ley, y que no somos circuncidados en la carne como vuestros padres fueron, y que no observamos los sábados como ustedes lo hacen? ¿Son nuestras vidas y costumbres difamadas entre ustedes? Y yo pregunto esto: ¿Piensan ustedes concerniente a nosotros que comemos hombres; y que después de la fiesta, habiendo extinguido las luces, nos juntamos en promiscuidad? ¿O ustedes nos condenan solamente en esto, que nosotros seguimos tales dogmas, y creemos en una opinión, falsa, como ustedes piensan?
De esto es lo que nosotros nos admiramos,” dijo Trifo, “pero esas cosas sobre las que la multitud habla no son merecedoras de creer; porque son repugnantes a la naturaleza humana. Por otra parte, yo estoy consciente de que vuestros preceptos en el llamado Evangelio, son tan maravillosos y tan grandiosos, que yo sospecho que nadie puede guardarlos, porque yo los he leído cuidadosamente. Pero en esto es en lo que nosotros estamos mayormente sin entender: En que ustedes, profesando ser piadosos, y suponiendo ser mejores que otros, no son en nada particular separados de ellos, no cambian vuestro modo de vida de las naciones, En que ustedes no observan ninguna fiesta o sábados, y no tienen el rito de la circuncisión, y mas allá, descansando vuestras esperanzas en un hombre que fue crucificado, esperan obtener alguna cosa buena de Dios, mientras que no obedecen Sus mandamientos. ¿No han leído, que el alma de quien no se halla circuncidado en el octavo día va a ser cortada de su pueblo? Y esto ha sido ordenado para extranjeros y para esclavos igualmente. Pero ustedes, desdeñando éste pacto impetuosamente rechazan el deber e intentan persuadirse ustedes mismos de que conocen a Dios, cuando, sin embargo, no realizan ninguna de las cosas que aquellos que temen a Dios hacen. Si, por lo tanto, ustedes pueden defenderse en estos puntos, y poner de manifiesto de que forma ustedes esperan por algo sin obedecer la Ley, esto nos alegraría oír de ustedes, y nosotros haremos otras investigaciones similares”.
Cap. XI de ‘Dialogo con Trifo, un judío’ – La Ley fue abrogada; el Nuevo testamento prometido y dado por Dios. Dice Justino:
“No habrá otro Dios, Oh Trifo, no había desde la eternidad ninguno otro existiendo, sino que Él es quien hizo y dispuso todo este universo. No pensamos que hay un Dios para nosotros y otro para ustedes, sino que El solo es el Dios que condujo a vuestros padres fuera de Egipto con una mano fuerte y un brazo extendido. No confiamos en cualquier otro (porque no hay otro), sino en Él, en quién ustedes también han confiado, el Dios de Abraham, y de Isaac, y de Jacob. Pero no confiamos a través de Moisés o a través de la Ley; porque entonces nosotros haríamos igual que ustedes mismos. Pero ahora he leído que habrá una ley final, y un pacto, el principal de todos, que ahora incumbe a todos los hombres a observar, todos los que están buscando de la herencia de Dios. Porque la ley promulgada en Horeb es ahora vieja, y pertenece solamente a ustedes mismos; pero esta otra es para todos universalmente. Ahora, la ley puesta contra de la ley ha abrogado la que está antes que ella, y un pacto que viene después en modo semejante pone un fin al anterior; y una ley eterna y final -- es decir, Cristo – ha sido dada a nosotros, y el pacto es digno de confianza, después de lo cual no habrá ley, ningún mandamiento, ninguna ordenanza... Si, por lo tanto, Dios proclamó un nuevo pacto que debía ser instituido, y esto para una luz de las naciones, vemos y somos persuadidos que los hombres se acercan a Dios, dejando sus ídolos y el otras injusticias, a través del nombre de él quien fue crucificado, Jesús Cristo... Por otra parte, por los hechos y por los milagros acompañantes, es posible que todos entiendan que él es la nueva ley, y el nuevo pacto, y la expectativa de los que fuera de cada gente esperen las buenas cosas de Dios. Para el verdadero Israel espiritual, y los descendientes de Judas, Jacob, Isaac, y Abraham, somos nosotros los que hemos sido conducidos a Dios a través de este Cristo crucificado, como serán demostrados mientras que procedemos”.
Cap. XXIX de ‘Dialogo con Trifo, un judío’ – Cristo es inútil para aquellos que observan la Ley:
"Glorifiquemos a Dios, todas las naciones juntas; porque El también nos ha visitado. Glorifiquémoslo por el Rey de la gloria, por el Señor de los ejércitos. Porque él ha sido gracioso hacia los Gentiles también; y nuestros sacrificios él estima más agradecido que los vuestros. ¿Qué necesidad, entonces, tengo yo de la circuncisión, que he sido atestiguado por Dios? ¿Qué necesidad tengo yo de ese otro bautismo, que he sido bautizado con el Espíritu Santo? Pienso que mientras que menciono esto, persuadiría incluso a los que se poseen escasa inteligencia. Porque estas palabras ni han sido preparadas por mí, ni embellecidas por el arte del hombre; sino que David las cantó, Isaías las predicó, Zacarías las proclamó, y Moisés las escribió. ¿Tú las conoces, Trifo? Están contenidas en vuestras Escrituras, más bien no vuestras, sino nuestras, porque nosotros las creemos; pero ustedes aunque las leen, no captan el espíritu que está en ellas. No se ofendan o no nos reprueben por la incircuncisión corporal con la cual Dios nos ha creado; y no piensen extraño porque bebemos agua caliente en el Sábado, puesto que Dios dirige el gobierno del universo en este día igualmente como en todos los otros; y los sacerdotes, como en otros días, ofrecen sacrificios...”.
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