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domingo, 8 de junio de 2014

El Justo por su Emuná ha de Ser

 צדיק באמונתו יהיה
"Tzadiq BeEmunato Ihiéh"
El Justo por su Emunáh ha de ser


Sin duda alguna, Shaul miTarshish nos está transmitiendo el verdadero significado de la existencia de un Tzadiq (Justo), ya que alcanzar este nivel en el cual la persona se hace meritorio de recibirlo no consiste mediante un título, un nombramiento o una adquisición egocentrista, sino que son las acciones las que darán el merecido nombre de Tzadiq.

La Emunáh no es sentir, no es hablar, sino accionar y hacerlo todo como si se lo estuviéramos haciendo a Elohim mismo, no hacerlo para agradar al ojo humano, o por un interés a recibir algo a cambio. Si decimos tener Emunáh, pero no hay acciones, tal afirmación es una mentira; y si pretendemos ser Tzadiqim, pero no manifestamos una auténtica Emunáh, estaríamos engañándonos a nosotros mismos. Para ser Tzadiq no se estudia, ¡se actúa!

¿Que es un Tzadiq?

No es aquel que se dedica a estudiar y llenarse de conocimiento, y cuando debe accionar no hace conforme a lo que estudió y lo que logró aprender lo aplica a conveniencia propia sin pensar en el bienestar de los demás.

Ser un Tzadiq es actuar Justamente, es manifestar su Emunáh, es conectarse a la esencia de la frase ancestral Naaséh v'Nishmáh (Haremos y Escucharemos). Remarcando: Es primero hacer (obediencia), y luego escuchar (comprender), pero a veces el ego lleva a las personas a querer primero comprender algo y luego, si no les conviene, no lo llevan a la práctica. Mientras las naciones escuchan y hacen, ¡Israel hace y escucha!

¡Debe ser claro que son las buenas acciones los que definen a un Tzadiq y no solamente el conocimiento!

Al momento de ser entregada la Sagrada Torá, El Eterno dice a Moshé:

"Así dirás a la Bait Iaaqov y anunciarás a los Bene Israel....." (Shemot 19:3).

El propósito de HaShem no es limitar la conexión de justicia a una religión, a una escuela o a un movimiento, sino llevarnos a nuestra esencia, a que tomemos el ejemplo de nuestro Patriarca y nuestra Matriarca, y que ya no llenemos nuestros labios diciendo: "los sabios dijeron", o "mi Maestro dijo"; y la pregunta es: ¿Qué sabios? ¿En que documento está registrado? Si Egipto, Roma, Grecia, Persia, y muchas naciones también tuvieron sabios. Esto ya parece haberse convertido en una muletilla en la cual se apoyan aquellos que, en vez de obrar justamente, se dedican a abrir perjuicios acercándose más a los Janefim (Corruptos de la Torá), y alejándose de los verdaderos Tzadiqim, de los cuales tenemos mucho que aprender para conectarnos a nuestra esencia: Avraham Avinu y Saráh Imenu, quienes no reñían por buscar un reconocimiento humano ni una ciudadanía terrenal, sino que, aún teniéndola, la abandonaron para alcanzar su esencia. ¡Ellos no eran religiosos ni pretendían un reconocimiento como tales! (véase Igueret HaTojajah ["Carta a los Hebreos"] 11:8).

Tzadiq deriva de la palabra Tzedeq (Masculino) y Tzedaqah (Femenino), y que ambas significan "Justicia".

"Así dirás a la Bait Iaaqov......"

La palabra Bait - בית (Casa) es la raíz para la palabra Bat - בת (Hija), y parece estar hablando a las mujeres que componen a nuestro pueblo, las cuales se identifican con Tzedaqáh (Justicia).

La mujer que quiere ser parte de Am Israel no debe luchar por el reconocimiento de una religión, sino por el reconocimiento de Elohim, y eso se logrará únicamente a través de los actos de justicia. Mujer Hebrea, tú debes ser como Saráh Imenu, ella es tu modelo a seguir en cuanto a obras de Tzedaqáh, y esto se nos refleja mediante la guematría de Tzedaqah y Saráh:

צדקה ("Justicia" en término femenino):

5+100+4+90=199 (1+9+9)=19 (1+9)= 10

שרה (Saráh):

5+200+300=505 (5+0+5)= 10

¡Recuerden que ustedes son las primeras Maestras de Torá para sus hijos, y las que enseñan a Israel a cómo manejar el Tzniut (Modestia)!

"Y anunciarás a los Bene Israel......"

Específicamente habla a los varones que se identifican como tales en la práctica, y no quedando bien religiosamente, sino actuando con justicia delante de Elohim y delante de los hombres, siendo un verdadero Sabio que lleva a la práctica lo poco que estudia.

Bene Israel son todos aquellos que siguen la esencia de Israel, que no se limitan a una religión, sino que caminan rectamente ante Elohim, pues eso significa Israel: Iashar (ישר) - Caminar rectamente, y El (אל) - que es una forma corta para referirse a Elohim.

Ser hijo de Israel es reconocer que eres parte de la genética y la espiritualidad de Avraham Avinu, quien fue el padre de Israel e Israel el padre de Iehudáh, y también es actuar con la justicia que Avraham caminó, y esto también se nos refleja mediante la guematría de la palabra Tzedeq y Avraham:

צדק ("Justicia" en término masculino):

100+4+90=194 (1+9+4)= 14

אברהם (Avraham):

40+5+200+2+1=248 (2+4+8)= 14

En la entrega de la Torá ese fue el mensaje: que las mujeres hagan Tzedaqáh y sean como Sará Imenu, y que los hombres hagamos Tzedeq y seamos como Avraham Avinu.

Recuerda que Avraham y Sará nunca estuvieron interesados en ser reconocidos por el ser humano, sino únicamente por Elohim mismo, y eso es lo que también nos explica Shaul miTarshish:

"¿Acaso busco la aprobación de los hombres o la de Elohim? ¿O trato de agradar a los hombres? Si todavía agradara a los hombres, no sería siervo del Mashiaj". (Igueret Shaul El HaQehilot BeGalatia ["Gálatas"] 1:10).

Hemos recibido la Torá en Shavuot, y conociendo las enseñanzas del Tzadiq más elevado de todos los tiempos, Rabí Iehoshua HaMashiaj, también hemos recibido Ruaj HaQodesh. Por lo tanto, debemos tener muy claro que la Torá y su verdadera interpretación y aplicación ha llegado a nosotros con el propósito de rectificar el mundo (Tikun Olam), pero antes debemos ordenar nuestra casa Israel, obrando Justamente como la Torá lo demanda, y hasta entonces podremos alumbrar entre las penumbras del exilio y que el mundo pueda caminar en luz hacia su Creador.

Esto es para todos aquellos que alguna vez se han preguntado: "¿Por qué razón nací y crecí en el exilio?"

Que HaShem Itbaraj Shemó nos permita llevar a la práctica Su Bendita Torá y que seamos el instrumento apropiado para ordenar nuestra casa Israel, y que HaMashiaj se sienta digno de poder entrar para otorgarnos la elevación espiritual que nos hará definitivamente libres.


Saludos Afectuosos,
Iosef Garrido ✡

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Sobre Gálatas 3:29 y el Linaje de Avraham


PREGUNTA: Deseo si es posible me den un comentario sobre el verso de Gálatas 3:29, donde Rav Shaul define que "si somos de Mashiaj, ciertamente somos zera de Abraham...."

A simple vista, el verso señala que como descendemos de Abraham, genéticamente pudimos llegar a ser de Mashiaj, ¿es esto así? Y bueno, la siguiente pregunta es: y los que no son descendientes biológicos de Abraham, y vienen a ser Israel por Mashiaj, ¿se convierten en descendencia biológica de Israel?

Shalom les agradeceré mucho su enseñanza.

RESPUESTA A CARGO DEL MORÉ IOSEF GARRIDO: Shalom, un gusto saludarle a usted como a todos los demás Javerim.

Si usted nota, en el texto se mencionan tres aspectos muy importantes que deben ser considerados para comprender lo que el mensaje trata de transmitir: Mashiaj y Zera en el verso 29, pero en el verso 2 nos dice la siguiente cuestión: ¿Recibisteis la Ruaj por las obras de la ley, o por el oír con Emunah?

El escritor no se esta refiriendo a una simiente genética en el mundo físico, pues la oración que abre el mensaje comienza con una pregunta cuyo objetivo es abrir la conciencia hacia un mundo espiritual, y habla de un recibimiento del mundo espiritual mediante dos cosas:

1) Obras de la ley. (Está refiriéndose a que las personas obran porque hay una ley que los obliga y sentencia en caso de no hacerlo).

2) Oír con Emunáh. (Se trata de hacer las cosas por amor, voluntad y no obligatoriamente, y esto se logra cuando la persona lo hace con Emunáh)

¿Sobre quienes es otorgada Ruaj HaQodesh? ¿Sobre los que hacen las cosas por obligación o voluntariamente? ¿Sobre aquellos que son genéticamente descendientes y no cumplen, o sobre aquellos que sin serlo cumplen el propósito divino?

La Emunáh nos ayuda a comprender que somos descendientes de Avraham, aunque posiblemente no genéticos, pero sí de acuerdo al objetivo para el cual él fue llamado, que es lo más importante. Echemos un vistazo a la Igueret HaTojajah (Hebreos), capítulo 11, en donde se nos hace mención de la importancia de la Emunáh.

Ahora, analicemos la guematría de la palabra Emunáh (אמונה):

5+50+6+40+1=102 (1+0+2)= 3.

El número 3 nos indica, en este caso, las tres palabras que nos ayudarán a esclarecer este tema referente a ser descendientes de Avraham Avinu.

La palabra Zera (זרע) tiene la siguiente guematría:

70+200+7=277 (2+7+7)=16 (1+6)= 7.

La palabra Mashiaj (משיח) tiene la siguiente guematría:

8+10+300+40=358 (3+5+8)=16 (1+6)= 7.

A esto se refiere el texto de Igueret Shaul El HaQehilot BeGalatia (Gálatas) 3:29:

"Y si vosotros sois de Mashiaj [Sigues las enseñanzas de El Mashiaj], ciertamente linaje de Avraham sois [Cumples el propósito para el cual Avraham fue llamado], y herederos según la promesa".

La palabra Ruaj (רוח) tiene la siguiente guematría:

8+6+200=214 (2+1+4)= 7.

Que nos conecta a los primeros versos de este capitulo.


Cuando Shaul escribe este párrafo, comienza abriendo consciencia que él no se esta refiriendo a la genética del mundo físico, sino a una genética muy elevada que corresponde al mundo espiritual. Notemos como insiste en mencionar el término Ruaj.

En este tiempo, si alguien estuviera 100% seguro que es descendiente genético de Avraham, y si no cumple Torah de acuerdo a la interpretación y aplicación que nos enseña Mashiaj, ¿de qué aprovecharía? ¡En nada!

Pero si todas aquellas personas que no tienen genes biológicos de Avraham, y siguen las enseñanzas del Mashiaj, vienen a ser descendientes de Avraham, pues están cumpliendo el objetivo para el cual Avraham Avinu fue llamado. ¡Ahí está la esencia!


Espero mi humilde respuesta pueda llenar las expectativas de su pregunta.

¡Un abrazo!



(Extraído del grupo Ha'Derej Natzratim en Facebook)

martes, 9 de abril de 2013

Parashat B'reshit: Una Lección de Emuná

Avdiel Ben Oved




 וְהָאָרֶץ הָיְתָה תֹהוּ וָבֹהוּ וְחֹשֶׁךְ עַל־פְּנֵי תְהֹום וְרוּחַ אֱלֹהִים מְרַחֶפֶת עַל־פְּנֵי הַמָּיִם׃

“La tierra estaba uniforme y vacía, y oscuridad sobre la faz del abismo, pero Ruaj de Elohim revoloteaba sobre la faz de las aguas” (Breshit 1.2)


Una interpretación tradicional nos dice que: La tierra era un Caos [por el error de una previa creación] y tuvo que venir Ruaj Elohim para poner orden.

El ser humano siempre le ha gustado jugar el papel de 'dios', esta acostumbrado a 'predecir' basado en que 'si yo conozco el pasado y el presente de algo', entonces puedo predecir el procedimiento de ese algo. Sin embargo, la Torá, desde sus primeras palabras, nos enseña que hay cosas que el hombre no puede comprender, ni predecir, pues para su mente son calificadas como 'tohu vavohu' (uniformes y vacías). Nuestra vida es un ejemplo de esta verdad. Hay circunstancias que son incomprensibles para nosotros y nos parece algo sin sentido, por ejemplo: como es posible que el Eterno le prometa a Avraham hacer una gran nación de él cuando él y su esposa son ancianos y no tienen hijos; y aún más, cuando 'milagrosamente' tienen un hijo y el Eterno le pide a Avraham que lo mate. Eso sin duda es 'tohu vavohu' (uniforme y vacío). El pueblo de Israel con una promesa de ser la luz que guíe a este mundo por el camino de la justicia y la equidad, ¿cómo es posible que en tantos siglos no se realice esa promesa? al contrario, hemos sido masacrados, abusados y prácticamente exterminados durante miles de años. Esto sin duda es 'tohu vavohu' (uniforme y vacío).

Es aquí cuando la Torá nos dice: "pero Ruaj de Elohim revoloteaba sobre la faz de las aguas", esto quiere decir, hay un control sobre aquello que al hombre le parece uniforme, desordenado y sin sentido. "La Emuná es la confianza total de las cosas que se esperan, la demostración evidente de realidades aunque no se contemplen... por la Emuná Avraham, cuando fue llamado, obedeció, y salió a un lugar que estaba destinado a recibir como herencia; y salió aunque no sabía adónde iba... " (documento comúnmente conocido como Carta a los Hebreos 11.1,8).

Emuná No es "fe ciega". El Intelecto está limitado a tiempo y espacio, cuando llega a sus límites entonces comienza la Emuná, o sea la Perseverancia, la Fidelidad en aquello que se me escapa de mi comprensión, que está más allá de tiempo y espacio, por ende si el Creador está más allá de tiempo y espacio, quiere decir que solo puede ser 'comprendido' con Emuná. Así mismo debemos de actuar en cada aspecto de nuestra vida, la Emuná es la llave, pues como nos dice la Torá, es una de las leyes de este mundo 'desordenado' y 'sin sentido' a nuestros ojos.



FUENTE: www.natzratim.com

domingo, 26 de agosto de 2012

La Emunah

(Basado en una clase de Rav Noaj Weinberg zt''l)



Emunah

La conciencia del ser humano es resultado de la sabiduría, imaginación y experiencia adquiridas en su afán de concretizar sus aspiraciones. Pero cuando queremos adquirir sabiduría y experiencia que aún no poseemos, ¿cuáles son los mecanismos que activamos para conseguirlas?

Emuná es el conocimiento por excelencia y se traduce comúnmente como fe y creencia, aunque una traduccion más literal sería Obediencia/Fidelidad. El vocablo emuná proviene de la raíz amén, al igual que lehitamén que significa entrenarse, oménet (nodriza) quien da de sí misma, imún (entrenamiento), omanút (arte), etc. Emuná es el entrenamiento en el deseo de dar y beneficiar. Emuná es la disciplina espiritual, toma de conciencia de la voluntad y deseo original del alma. Emuná es la capacidad de entregarse.

La emuná activa todos los mecanismos de percepción expandiendo paulatinamente el espacio mental, emocional y de acción a partir del fortalecimiento de la voluntad y la perseverancia en la realización de actos altruistas: mitzvót. Toda sabiduría y experiencia que no poseemos se encuentra fuera de nuestra conciencia y dominio. Para lograr que se transforme en parte de nuestra realidad debemos atravesar dos etapas básicas:

a) Definir el objetivo: la nueva sabiduría y experiencia que queremos lograr.

b) Adquirir la fuerza de voluntad para conseguir aprehenderlas. Estas dos etapas se alcanzan a partir de una educación que active todo el potencial cognoscitivo del hombre.


En todas las áreas del saber, la emuná es la única forma posible de adquirir conocimiento. Cuando un alumno quiere ingresar a un centro de estudios se le exige rendir determinados exámenes, adquirir ciertos libros, asistir en horas preestablecidas a clase, etc.

El alumno, en principio, debe neutralizar sus deseos respetando el orden existente y a los maestros, creando así un espacio de recepción y discernimiento entre sus ideas y los nuevos conocimientos. El nuevo espacio sólo puede surgir si hay emuná.

En el ámbito espiritual es similar. Sin emuná no logramos ampliar nuestro espacio mental y aprehender la Sabiduría. Sin embargo, hay una diferencia substancial que consiste en que cuando la emuná es aplicada al ámbito espiritual y de acuerdo a la Torá, no sólo genera nueva información sino que nos da la formación a través de la cual logramos la verdadera transformación: egoísmo en altruismo.

Cuando el conocimiento queda en la esfera de lo meramente intelectual y especulativo, no logramos ampliar nuestra percepción de la realidad; dado que el ser humano tiende naturalmente a adaptar la realidad a las experiencias y conocimientos previos. Ello conduce a la inercia espiritual en la que no cabe alteración en el modo de percibir la vida ni en el fortalecimiento de la voluntad altruista.

El hombre, en todas las etapas de su desarrollo, aprende al comienzo por medio de la imitación y luego a través de su propio discernimiento y elaboración. Por ello es fundamental que la educación se desarrolle en un ambiente de Sabiduría que incentive el altruismo.

Es imprescindible encontrar maestros interiorizados en los principios de la Qabalá, así como amigos que nos sirvan de modelo orientándonos e inspirándonos a lo largo de todo el proceso de aprendizaje.

Tal como nos indica el tratado Pirkéi Avot de la Mishná: Provéete de un maestro y conquista un amigo.

La emuná es la fuerza espiritual que nos ayuda a realizar este proceso y a expandir gradualmente nuestra conciencia: El deseo es la fuerza innata en pos del conocimiento, posesión y/o disfrute de «una cosa». El deseo es anterior al pensamiento.

Cuando el hombre piensa no hace más que articular y darle forma mental a su deseo. Posteriormente y a través de su esfuerzo podrá lograr un grado mayor de voluntad para alcanzar su objetivo y tomar conciencia de otros ámbitos del deseo.

De acuerdo a la Sabiduría de la Qabalá el pensamiento no es la causa del deseo sino su consecuencia. El acto de pensar es el resultado de cómo percibimos e intelectualizamos nuestra voluntad y deseo. La función del pensamiento consiste en discernir entre nuestros deseos previendo las consecuencias de nuestros actos.





(Extraído del grupo Ha'Derej Natzratim en Facebook)